Los costes del cultivo de la patata rondan los 8.000 euros por hectárea

El coste total por hectárea varía entre las provincias, de modo que la media ponderada por superficie más alta se registra en Segovia y Ávila

La patata ocupa una posición estratégica dentro de la agricultura de Castilla y León, principal comunidad productora de España. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

Producir un kilo de patatas cuesta de media 18 céntimos en Castilla y León, o lo que es lo mismo, 179,30 euros por tonelada de producto, según un estudio elaborado por la Universidad de Valladolid y que tomó como referente la campaña de 2025, con 19.500 hectáreas cultivadas en la Comunidad.

El estudio de los costes de producción del cultivo de patata estima que los costes medios de producción de la patata de regadío superaron el pasado año los 8.000 euros por hectárea, en concreto, 8.023 euros/ha para un rendimiento esperado de 44,7 toneladas por hectárea de patata estándar de consumo o industrial.

Los datos han sido facilitados este martes por el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, en un acto en Bercero (Valladolid) con representantes del sector, las organizaciones agrarias y la Organización Interprofesional de la Patata de Castilla y León.

El estudio parte de la campaña de 2025, cuando la superficie sembrada de patata en Castilla y León ascendió a casi 19.500 de hectáreas, un 12% superior a la superficie sembrada en 2024, concentrada principalmente en las provincias de Valladolid y Salamanca.

Para su elaboración se han tenido en cuenta los costes directos e indirectos de producción, sin considerar las posibles ayudas que puedan percibir los agricultores, ha explicado la Junta de Castilla y León en nota de prensa.

Además, el coste total por hectárea varía entre las provincias, de modo que la media ponderada por superficie más alta se registra en Segovia y Ávila, con 8.832 euros/ha y 8.735 euros/ha; y la más baja en Palencia con 6.899 euros/ha.

Estas diferencias se deben fundamentalmente a las variaciones en los rendimientos previstos, que condicionan las dosis de patata de siembra, los requerimientos de fertilización y la intensidad de los tratamientos fitosanitarios necesarios.

“Aunque los costes reales dependerán de la especificidad de cada explotación, en este estudio se recogen unas características promedio que pretenden ser una herramienta para aportar información y transparencia”, ha señalado Joaquín Antonio Pino.

El 50% de la producción nacional

Pino ha recordado que la patata ocupa una posición estratégica dentro de la agricultura de Castilla y León, principal comunidad productora de España, con una producción próxima a las 900.000 toneladas, en torno al 50% del total de la producción nacional.

En esta campaña la superficie cultivada ha caído al 16.600 hectáreas, derivada de los elevados costes y la incertidumbre en la venta, que podrían elevar el coste de producción a los 0,20 euros por kilo, ha apuntado.

Y ha indicado que, sin embargo, las previsiones actuales apuntan a una temporada con buenas perspectivas tanto de producción -unas 800.000 toneladas- como de calidad.

Además, el estudio presenta un mercado de la patata complejo en el que la balanza comercial es deficitaria, ya que España es un país importador donde el aumento de los costes de producción, la volatilidad de los precios de la energía, los fertilizantes y los productos fitosanitarios presionan los márgenes de rentabilidad.

La Junta de Castilla y León ha aprovechado para hacer un llamamiento a los consumidores para que revisen el etiquetado de la patata que compran, tanto en productos envasados como en las ventas a granel, y puedan identificar con claridad su procedencia.

“Elegir patata de origen nacional contribuye al mantenimiento de una actividad agrícola esencial para el medio rural, favorece la sostenibilidad económica de las explotaciones y ayuda a preservar el empleo asociado a toda la cadena de valor del sector”, ha insistido.