Por una agricultura sin microplásticos con Zeropack

La joint venture que produce soluciones biodegradables para la agricultura en PHA inicia el primer suministro a los cultivos de tomate de Gandini y ya mira hacia las próximas aplicaciones

La respuesta de Zeropack es un portfolio de productos de la gama IamNature®, un material con prestaciones comparables a las soluciones actuales de plástico, pero biodegradable de forma natural en el suelo al final del ciclo. / ZEROPACK

Valencia Fruits. Redacción.

Cada año se utilizan más de 50.000 millones de clips para tomate en todo el mundo. La mayor parte de estos accesorios de plástico, al final del ciclo, permanece en los campos, se fragmenta y acaba comprometiendo con el tiempo la fertilidad de los suelos en los que se cultiva. Las alternativas bio (los llamados bioplásticos) ya presentes en el mercado aún no han resuelto el problema, ya que en la mayoría de los casos no garantizan las prestaciones mecánicas necesarias para soportar un ciclo de cultivo completo y, sobre todo, en la gran mayoría de los casos no son biodegradables en el suelo. Se fragmentan, pero no son asimilados por la tierra y, por tanto, generan microplásticos y nanoplásticos.

Este es el problema del que nace Zeropack, joint venture del Grupo Maip y Rivoira, construida tras años de desarrollo técnico e industrial antes de su llegada al mercado. Zeropack reúne a socios con una experiencia consolidada a lo largo de toda la cadena agrícola, desde la producción de los materiales hasta la distribución internacional: un proyecto industrial, no una startup, construido por empresas que ya hoy cubren cada fase de la cadena, desde la materia prima hasta el consumidor final.

El suelo es el recurso más importante para quien cultiva, y con ciclos de cultivo cada vez más continuos no puede permitirse ser sometido a estrés sin consecuencias para su fertilidad a medio plazo. La respuesta de Zeropack es un portfolio de productos de la gama IamNature®, un material con prestaciones comparables a las soluciones actuales de plástico, pero biodegradable de forma natural en el suelo al final del ciclo. IamNature® es una familia de formulaciones a base de PHA, un polímero natural (como nuestra piel o nuestro cabello) producido por bacterias mediante fermentación controlada. Las certificaciones TÜV Austria (OK biobased, OK biodegradable SOIL, OK compost INDUSTRIAL) acreditan que el material es completamente biodegradable incluso en contacto directo con el suelo y no solo en compostaje industrial, sin liberar microplásticos persistentes en el medio ambiente.

Zeropack reúne a socios con una experiencia consolidada a lo largo de toda la cadena agrícola, desde la producción de los materiales hasta la distribución internacional: un proyecto industrial, no una startup, construido por empresas que ya hoy cubren cada fase de la cadena, desde la materia prima hasta el consumidor final

Los clips Zeropack, si quedan dispersos en el campo, se transforman en biomasa, devolviendo fertilidad al suelo, en lugar de contaminarlo. Como resume el ingeniero Martini, CEO del Grupo Maip: “No nos hemos limitado a sustituir un plástico fósil por uno de los muchos bioplásticos. Hemos elegido un polímero que existe en la naturaleza desde hace millones de años y que, al final del ciclo, puede volver a ella reintegrándose por completo en la biosfera“.

Zeropack ha suministrado recientemente a la Società Agricola Gandini 100.000 clips IamNature® para el próximo ciclo de cultivo. El tomate, sin embargo, es solo el punto de partida. Zeropack tiene, de hecho, desarrollos en marcha en envases y mallas para frutos rojos, manzanas y cítricos, donde las exigencias de cosecha y de gestión del plástico plantean retos similares. Para acelerar este recorrido, la empresa ha nombrado recientemente a Michelangelo Buzzi nuevo responsable comercial, con el objetivo de abrir mercado y ampliar la gama de producto, en respuesta a las solicitudes que llegan desde distintas aplicaciones, a menudo vinculadas a una creciente atención a la sostenibilidad y a la adaptación a las próximas normativas. “Nuestro objetivo es trabajar en soluciones tanto para la agricultura como para el packaging, de modo que nuestro valor añadido se perciba desde el campo hasta el cliente final, con la ambición de certificar toda la cadena como plastic-free“, explica Buzzi.

Pero la actividad de Zeropack no se detiene en las frutas y hortalizas. La empresa también está desarrollando aplicaciones para el sector vitivinícola, con soluciones pensadas también para valorizar los residuos de la propia cadena agrícola. Es el caso de los clips destinados a las espalderas del viñedo, desarrollados incorporando material derivado del orujo de uva: un enfoque que lleva más allá el concepto de circularidad, transformando un residuo en un nuevo recurso que favorece la biodegradabilidad y devuelve al producto un vínculo concreto con el territorio y con la cadena de la que nace.

Zeropack estará en Ecomondo en Rímini (stand D3/105), del 3 al 6 de noviembre, donde presentará la situación actual y los próximos desarrollos de la gama IamNature®, capaces de integrar sostenibilidad, prestaciones y circularidad.