Un proyecto de la UPV pretende facilitar el cultivo de estas variedades, reducir el uso de tratamientos fitosanitarios y mejorar la rentabilidad de las explotaciones agrícolas

Los primeros resultados obtenidos en la Finca Sinyent muestran diferencias significativas entre las variedades tradicionales y las mejoradas. / AVA Asaja
Valencia Fruits. Redacción.
La Finca Experimental Sinyent de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) acoge un ensayo liderado por el Centro de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana (COMAV) de la Universitat Politècnica de València (UPV) con el objetivo de recuperar variedades tradicionales de melón mediante la incorporación de resistencias frente a virus y hongos. El proyecto pretende facilitar el cultivo de estas variedades, reducir el uso de tratamientos fitosanitarios y mejorar la rentabilidad de las explotaciones agrícolas.
La investigación, dentro del marco del Proyecto de Excelencia CIPROM 2024/53 financiado por la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana, se centra en dos variedades de gran valor cultural y gastronómico: el Meló Groc d’Ontinyent y el Alficòs, también conocido como melón serpiente. Ambas destacan por su calidad y sus características diferenciadas, pero presentan una elevada susceptibilidad a enfermedades, una circunstancia que ha dificultado su cultivo, reduciendo así su valor comercial y producción.
Para revertir esta situación, los investigadores trabajan con programas de mejora genética convencional, introduciendo genes de resistencia frente a las principales virosis transmitidas por pulgones y mosca blanca, así como frente a determinadas enfermedades causadas por hongos. De este modo, las nuevas variedades conservan las cualidades de los materiales tradicionales, al tiempo que incorporan una mayor capacidad para hacer frente a los principales problemas sanitarios del cultivo.
Menos tratamientos y mayor producción
La obtención de variedades resistentes permitirá a los agricultores reducir la aplicación de tratamientos destinados a controlar los insectos vectores de las virosis, favoreciendo una producción más sostenible, respetuosa con el medio ambiente y con menores costes de cultivo.
Los primeros resultados obtenidos en la Finca Sinyent muestran, además, diferencias significativas entre las variedades tradicionales y las mejoradas. Las plantas resistentes presentan un mayor vigor vegetativo, producen un número superior de frutos y estos alcanzan un mayor tamaño, lo que se traduce en un incremento de la producción y en una mejora de la rentabilidad para los productores.
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, ha destacado que “la recuperación de las variedades tradicionales solo será posible si los agricultores disponen de materiales que, además de ofrecer la calidad que demanda el mercado, sean capaces de responder a las enfermedades que afectan al cultivo”. Asimismo, ha subrayado que “la investigación que desarrolla el COMAV en la Finca Sinyent demuestra que es posible conservar nuestro patrimonio agrícola incorporando resistencias que permitan producir de forma más sostenible y rentable”.
Aguado ha añadido que “este tipo de proyectos ponen la innovación al servicio de los agricultores, reduciendo la dependencia de tratamientos fitosanitarios y ofreciendo nuevas oportunidades para que variedades tradicionales valencianas no desaparezcan de nuestros campos y nuestros mercados”.




