Julio Aparicio (Suterra): “El biocontrol forma parte del presente de la agricultura y ganará importancia en el futuro”

Entrevista a Julián Aparicio, Crop Manager en Suterra

Julio Aparicio destaca que la uva de mesa ocupa un lugar relevante en la actividad global de la compañía. / SUTERRA

Óscar Orzanco. Redacción.

Para Suterra, el desarrollo de soluciones de biocontrol representa la base fundamental y el núcleo de su actividad para lograr una agricultura sostenible, competitiva y alineada con las demandas de la sociedad. La compañía forma parte de The Wonderful Company, un grupo empresarial estadounidense de referencia internacional. Esto les permite, en el caso concreto de la uva de mesa, observar de cerca cómo están evolucionando el cultivo en distintas zonas del mundo. Este sector ocupa hoy un lugar muy relevante dentro de la actividad global de Suterra “y es, probablemente, una de las producciones que más rápido ha evolucionado en los últimos años a nivel global”, señala Julio Aparicio. Por ello, para esta firma es esencial ofrecer un conjunto de herramientas que permiten al productor de uva diseñar una estrategia de biocontrol más flexible, eficaz y adaptada a su realidad.

Valencia Fruits. ¿Qué lugar ocupa la uva de mesa en la actividad global de Suterra?

Julio Aparicio. La uva de mesa ocupa hoy un lugar muy relevante dentro de la actividad global de Suterra. Somos una compañía con más de 40 años de experiencia en el desarrollo de soluciones de biocontrol basadas en semioquímicos, principalmente feromonas y atrayentes, que permiten gestionar las plagas de una forma más precisa y sostenible.

A lo largo de estos años hemos ampliado nuestro porfolio a distintos cultivos, pero la uva de mesa se ha consolidado como uno de los más importantes, tanto por volumen de negocio como por el número de soluciones específicas que hemos desarrollado para este sector. Además, seguimos trabajando en nuevas herramientas que llegarán al mercado durante los próximos años y que reforzarán aún más nuestra propuesta para los productores de uva de mesa.

VF. Suterra forma parte de un importante grupo empresarial estadounidense y, además, está presente en los principales mercados mundiales de uva de mesa. Con esta implantación, ¿cuál es su visión sobre la evolución del sector a nivel global?

JA. Suterra forma parte de The Wonderful Company, un grupo empresarial estadounidense de referencia en el sector agrícola internacional. Esta visión global, junto con nuestra presencia en los principales mercados productores de uva de mesa, nos permite observar de cerca cómo está evolucionando este cultivo en distintas zonas del mundo.

La uva de mesa es, probablemente, uno de los cultivos que más rápido ha evolucionado en los últimos años a nivel global. El sector ha sabido adaptarse muy bien a los cambios en los hábitos de consumo, especialmente a la creciente demanda de variedades sin semilla, de mayor calidad y disponibles durante todo el año.

No todos los mercados agrícolas tienen esa capacidad de adaptación. En el caso de la uva de mesa, una de sus grandes fortalezas es que se trata de un sector muy conectado internacionalmente. Productores, comercializadoras, obtentores varietales, asesores técnicos y empresas colaboradoras como Suterra forman parte de una red muy especializada y dinámica.

“Desde Suterra entendemos el biocontrol no como una solución aislada, sino como una parte esencial de la gestión integrada de plagas. Nuestras soluciones ayudan a reducir la presión de las poblaciones, a preservar la fauna auxiliar y a disminuir la dependencia de tratamientos convencionales”

Esa conexión global hace que el sector sea especialmente ágil. Las tendencias, los retos y las soluciones se comparten con rapidez entre las principales zonas productoras, lo que permite responder mejor a los cambios del mercado, a las exigencias de los consumidores y a los desafíos agronómicos.

VF. La innovación forma parte del ADN de Suterra. ¿Qué tipo de soluciones está ofreciendo actualmente la compañía enfocadas al sector de la uva de mesa? ¿Qué novedades han lanzado al mercado recientemente?

JA. La innovación es una parte esencial de nuestra forma de trabajar. En el caso de la uva de mesa, ofrecemos soluciones de biocontrol dirigidas a algunas de las plagas que más preocupan al productor, con herramientas que se adaptan a diferentes momentos de la campaña y a distintos modelos de manejo.

En Europa, por ejemplo, Suterra ha lanzado cinco productos para uva de mesa en los últimos cinco años, un ritmo muy significativo en un contexto regulatorio cada vez más exigente para el sector fitosanitario.

Actualmente, para el control de la polilla del racimo, Lobesia botrana, el productor puede elegir entre varias tecnologías: aerosoles, como Checkmate Puffer LB; difusores pasivos, como Celada LB 400; o feromonas líquidas microencapsuladas, como Subvert.

Para el control del melazo de la vid, Planococcus ficus, contamos con Celada VMB 180, basado en difusores pasivos, y con Depur, una solución líquida microencapsulada. Además, para la mosca de la fruta del Mediterráneo, Ceratitis capitata, ofrecemos BioMagnet Ambar.

Lo importante es que no hablamos de una única solución, sino de un conjunto de herramientas que permiten al productor diseñar una estrategia de control más flexible, eficaz y adaptada a su realidad.

VF. ¿Qué beneficios reportan a los cultivos las feromonas líquidas microencapsuladas de Suterra?

JA. Las feromonas líquidas microencapsuladas suponen una evolución muy interesante dentro de las soluciones basadas en confusión sexual. Tradicionalmente, el uso de feromonas en campo se asociaba sobre todo a los difusores pasivos, que se colocan al inicio de la campaña en la parcela para liberar la feromona de forma gradual.

La técnica de la confusión sexual consiste, explicado de forma sencilla, en dificultar que los machos de una plaga localicen a las hembras. Al reducirse los apareamientos, disminuye la población de la siguiente generación y, con ello, la presión de la plaga sobre el cultivo.

Con las formulaciones líquidas microencapsuladas, la feromona se aplica mediante pulverización. Está protegida en microcápsulas que permiten su liberación progresiva en el campo. Esto ofrece varias ventajas para el productor: reduce la necesidad de mano de obra asociada a la colocación y retirada de difusores, aporta mayor flexibilidad en el momento de aplicación y facilita la integración con otras herramientas de manejo.

En definitiva, permite adaptar mejor la estrategia de control a la evolución de la campaña, al estado de la plaga y a las necesidades concretas de cada explotación.

VF. ¿Cuáles son las plagas que más problemas están generando a los productores de uva de mesa actualmente? ¿Qué tratamientos recomienda Suterra para mantenerlas bajo control?

JA. La polilla del racimo, Lobesia botrana, ha sido históricamente una de las plagas más importantes en uva de mesa. Sigue siendo un objetivo prioritario de control, especialmente porque puede afectar directamente a la calidad del racimo y, por tanto, al valor comercial de la fruta.

Sin embargo, en los últimos años hay otras plagas que están ganando protagonismo y generando una preocupación creciente. Una de las más complejas es el melazo de la vid, Planococcus ficus. En las zonas donde se está estableciendo, puede convertirse en un problema serio y difícil de manejar.

A esta dificultad se suma que algunas materias activas que se utilizaban en el pasado ya no están autorizadas en Europa, y que determinadas condiciones climáticas están favoreciendo el desarrollo de la plaga. Por eso, cada vez es más importante trabajar con estrategias integradas y no depender de una sola herramienta.

“En nuestros años de trayectoria hemos ampliado nuestro porfolio a distintos cultivos, pero la uva de mesa se ha consolidado como uno de los más importantes, tanto por volumen de negocio como por el número de soluciones específicas que hemos desarrollado para este sector”

En Suterra ponemos a disposición de los productores soluciones como Celada VMB 180 y Depur, que ayudan a reducir las poblaciones mediante el uso de feromonas. Son herramientas que forman parte de una estrategia de biocontrol y que permiten construir una base sólida de manejo.

Dicho esto, en plagas tan exigentes como el melazo, recomendamos siempre realizar un seguimiento constante de la parcela y, cuando sea necesario, integrar estas soluciones con otras herramientas disponibles, como la suelta de enemigos naturales o el uso puntual de insecticidas autorizados. La clave para obtener buenos resultados está en anticiparse y actuar de forma coordinada.

VF. El sector agrario, en general, está viviendo una etapa de reducción progresiva de materias activas autorizadas y el control de plagas se va complicando. En este contexto, ¿qué papel están jugando las soluciones y sistemas de biocontrol que ofrece Suterra aplicadas a la uva de mesa?

JA. Las soluciones de biocontrol están jugando un papel cada vez más importante. La reducción de materias activas disponibles obliga al sector a buscar nuevas formas de proteger los cultivos, y la uva de mesa es un buen ejemplo de esta transición.

Además, hablamos de un cultivo muy orientado al mercado en fresco y a la exportación, donde la calidad visual, la sanidad del racimo y los niveles de residuos son aspectos fundamentales. En este contexto, el biocontrol aporta herramientas muy valiosas porque permite actuar sobre plagas concretas de una forma más específica y compatible con las exigencias actuales del mercado.

Desde Suterra entendemos el biocontrol no como una solución aislada, sino como una parte esencial de la gestión integrada de plagas. Nuestras soluciones ayudan a reducir la presión de las poblaciones, a preservar la fauna auxiliar y a disminuir la dependencia de tratamientos convencionales. El objetivo final es que el productor tenga más herramientas, más flexibilidad y más capacidad para mantener sus cultivos protegidos en un escenario cada vez más exigente desde el punto de vista técnico, regulatorio y comercial.

VF. ¿En qué medida las soluciones biológicas permiten avanzar hacia un modelo agrícola más sostenible en sus tres pilares: medioambiental, social y económico?

JA. El biocontrol ya forma parte del presente de la agricultura y será cada vez más importante en el futuro. No se trata únicamente de una alternativa a los tratamientos convencionales, sino de una herramienta estratégica para avanzar hacia una agricultura más sostenible, competitiva y alineada con las demandas de la sociedad.

Desde el punto de vista medioambiental, las soluciones basadas en feromonas y atrayentes tienen una gran ventaja: son muy específicas. Actúan sobre la plaga objetivo y permiten preservar otros insectos beneficiosos, polinizadores y fauna auxiliar. Esto ayuda a mantener un equilibrio en el ecosistema agrícola.

En el plano social, el biocontrol responde a una demanda creciente de los consumidores: alimentos producidos de forma más sostenible y con menos residuos. Esto contribuye también a reforzar la confianza de la sociedad en la actividad agrícola y en el trabajo de los productores.

Y, desde la perspectiva económica, estas soluciones ayudan a los agricultores a adaptarse a mercados cada vez más exigentes. La posibilidad de producir con menos residuos, mejorar la sostenibilidad y mantener la calidad de la fruta puede convertirse en una ventaja competitiva, especialmente en cultivos tan orientados al consumidor final como la uva de mesa.

VF. ¿En qué líneas seguirán avanzando las soluciones de biocontrol de cara al futuro?

JA. Seguiremos avanzando en investigación y desarrollo de nuevas soluciones basadas en feromonas, atrayentes y otras tecnologías de biocontrol. La agricultura necesita herramientas eficaces, sostenibles y adaptadas a una realidad cada vez más compleja, y ahí es donde Suterra quiere seguir aportando valor.

Además, la compañía ha incorporado recientemente las líneas de productos y proyectos de Vestaron, empresa pionera en el desarrollo de bioinsecticidas basados en péptidos. Se trata de una tecnología muy innovadora, con un perfil alineado con las necesidades actuales del sector: eficacia, sostenibilidad y compatibilidad con modelos de producción más exigentes.

El futuro del biocontrol pasa por combinar distintas herramientas, mejorar su eficacia en campo y facilitar su integración en las estrategias de manejo de los productores. En Suterra seguiremos trabajando en esa dirección, con el objetivo de ofrecer soluciones que ayuden a proteger los cultivos, responder a las demandas del mercado y avanzar hacia una agricultura más sostenible.

Acceso a la noticia en la página 4-5 del dossier de Uva de Mesa en el ejemplar de Valencia Fruits. 

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