Koppert diseña una estrategia integral de control biológico para el pimiento temprano

La compañía apuesta por la anticipación, el control biológico preventivo y la implantación temprana de fauna auxiliar para hacer frente a plagas como el trips en las zonas de Adra, Berja y Dalías

El éxito del control biológico no solo depende de la suelta de fauna útil, también de buenas prácticas que deben hacerse semanas antes. / KOPPERT

Valencia Fruits. Redacción.

La comarca del Poniente almeriense, especialmente en municipios productores de referencia como Adra, Berja y Dalías, afronta los preparativos de la próxima campaña de pimiento temprano con el objetivo de reforzar la prevención frente a las principales amenazas fitosanitarias. Tras una campaña marcada por la presión de plagas como el trips (T. parvispinus, Scirtothrips dorsalis y Frankliniella occidentalis), la anticipación se presenta como un factor determinante para alcanzar resultados satisfactorios.

Con este escenario, el departamento técnico de Koppert ha desarrollado un protocolo de control biológico integral que arranca incluso antes del trasplante y que combina medidas preventivas, monitorización y la introducción escalonada de fauna auxiliar.

Según explica Julián Giner, director técnico de Koppert en Almería, el punto de partida debe ser una correcta limpieza del invernadero tras la finalización del cultivo anterior. “Se aconseja un tratamiento preventivo, tras la solarización y antes de plantar, con un producto de contacto como azufre mojable con aceite vegetal y piretrina natural. Debemos incidir en los postes para eliminar focos de araña roja y pupas de trips”, señala.

Una vez completada esta fase, el trampeo físico adquiere un papel fundamental para evaluar la situación fitosanitaria del invernadero. La recomendación pasa por instalar entre 10 y 20 placas Horiver por hectárea, situadas a unos 20 centímetros del suelo, con el fin de monitorizar la presencia de plagas y comprobar la eficacia de los cerramientos. Para ello, se aconseja utilizar placas amarillas para la detección de mosca blanca y Scirtothrips dorsalis, mientras que las placas azules resultan más adecuadas para Frankliniella occidentalis y Thrips parvispinus.

Implantación temprana de reservorios

Dentro de la estrategia diseñada por Koppert, la implantación precoz de reservorios constituye una de las herramientas clave para favorecer el establecimiento de la fauna auxiliar desde las primeras fases del cultivo.

La compañía recomienda instalar, coincidiendo con el trasplante o incluso una semana antes, un pack compuesto por tres bandejas de plantas reservorio. Entre las especies incluidas destaca Lobularia marítima, cuya floración continuada proporciona polen y néctar a los insectos auxiliares en un momento en el que el cultivo de pimiento todavía no ha iniciado la floración.

Limonica Ulti-Mite, una nueva herramienta frente al trips

Una de las principales novedades del protocolo es la incorporación de Amblydromalus limonicus, comercializado bajo la marca Limonica Ulti-Mite. Tradicionalmente, la introducción de ácaros depredadores como Amblyseius swirskii estaba condicionada a la presencia de polen para facilitar su establecimiento en el cultivo.

Sin embargo, Giner destaca que esta nueva estrategia permite adelantar la instalación de la fauna auxiliar. “Aconsejamos introducir Amblydromalus limonicus entre la tercera y cuarta semana. A diferencia de otros ácaros, limonicus tiene la enorme ventaja de que se establece en el cultivo sin necesidad de polen”, afirma.

Para mejorar su implantación, Koppert ha desarrollado además el formato de sobre aluminizado Ulti-Mite, diseñado para proteger al ácaro en condiciones óptimas de humedad relativa y evitar la deshidratación de los huevos.

Posteriormente, una semana después de la introducción de los ácaros y coincidiendo con la aparición de los primeros botones florales, se recomienda realizar la primera suelta de Orius laevigatus, comercializado como Thripor-L. Con el objetivo de favorecer su establecimiento y eficacia frente al trips, esta primera introducción se complementa con Entofood, basado en huevos de Ephestia.

El director técnico de Koppert advierte además de la importancia de evitar tratamientos correctivos durante las primeras semanas de implantación de la fauna auxiliar. “No realizar tratamientos correctivos o de contacto durante las dos primeras semanas de instalación, ya que los aceites quemarían los huevos de los ácaros y los químicos mermarían al Orius”, subraya.

Estrategia coordinada frente a varias plagas

El protocolo se completa con una estrategia de control biológico orientada a varias plagas simultáneamente. Así, pocos días después de la introducción de Limonica Ulti-Mite, se recomienda la suelta preventiva de Neoseiulus californicus, comercializado como Spical Ulti-Mite, para prevenir la aparición de araña roja a finales del verano.

Desde Koppert destacan que ambas especies son compatibles y pueden convivir en el cultivo sin riesgo de canibalismo.

Asimismo, el programa contempla la introducción de Eretmocerus eremicus (Ercal) en caso de detectarse focos de mosca blanca, así como tres sueltas consecutivas de Aphidius colemani (Aphipar) para controlar las primeras poblaciones de pulgón, considerado uno de los principales vectores del virus del moteado suave del pimiento (PMMoV).

Con este enfoque preventivo y coordinado, respaldado por el asesoramiento del equipo técnico de Koppert, la compañía busca ofrecer a los productores de Berja, Dalías y Adra una mayor seguridad para afrontar la próxima campaña de pimiento temprano bajo criterios de control biológico y sostenibilidad.