Las novedades en las condiciones de explotación del Tajo-Segura alivian a los regantes

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La introducción de un mecanismo corrector sobre los caudades ecológicos y nuevas inversiones del Gobierno abren un nuevo horizonte a los regantes valencianos, murcianos y andaluces que ven posible la continuidad de su actividad

El río Tajo a su paso por el municipio de Aranjuez, población en la que se realizan las medidas del caudal ecológico. / ARCHIVO

Raquel Fuertes. Redacción.

Hasta ahora el caudal ecológico del Tajo establecido a su paso por Aranjuez era de 6 m3/s, las previsiones en el documento del ministerio de Transición Ecológica era que este caudal se incrementase hasta alcanzar los 8,5 m3/s antes de terminar esta década. Esta cifra suponía, según los regantes y los representantes políticos de las zonas afectadas, un cese efectivo del trasvase a corto plazo, sin tiempo para buscar alternativas que garantizasen el futuro del campo en las provincias afectadas e, incluso, el agua de boca, según se señalaba desde las esferas más críticas con los cambios anunciados desde el ministerio de Transición Ecológica.

Tras las negociaciones de los últimos meses se introducen algunos cambios y está previsto que hasta 2026 el nuevo caudal ecológico sea de 7 m3/s, mientras que el paso a los 8,5 m3/s que comprometería la llegada del agua al sur de Alicante, Murcia y norte de Almería a partir de 2027 ha experimentado algunos cambios al introducirse unos mecanismos de revisión e inversiones que los regantes han recibido con cierto optimismo.

Este proceso negociador ha conseguido, según señalan fuentes de la Generalitat Valenciana, que en las futuras condiciones de explotación del trasvase Tajo-Segura se introduzca un mecanismo corrector, acompañado de una serie de inversiones, que afecta a los criterios relativos al establecimiento de los caudales ecológicos y que, según las mismas fuentes, “debe servir para garantizar la llegada de agua a los regadíos alicantinos”.

Las novedades

La novedad más importante en las condiciones de explotación reside en que los incrementos paulatinos de los caudales ecológicos a su paso por Aranjuez que se propusieron inicialmente dejan de ser fijos e inamovibles y estarán sometidos a revisión. Así, el nuevo texto establece que no será necesario aumentar los caudales ecológicos, que podrían comprometer el trasvase, si se cumplen los objetivos ambientales fijados para las masas de agua. De este modo, si se cumplen los objetivos ambientales fijados, informan desde la Generalitat, no será necesario aplicar los escalones previstos en el plan hidrológico a partir del 1 de enero de 2026, “de tal manera que los caudales ecológicos no verían su aumentado su valor y, por ende, no comprometerían la continuidad del trasvase”.

Para poder cumplir esos objetivos ambientales el Gobierno aprobará inversiones por valor de 1.000 millones para la depuración de aguas procedentes de Madrid, cuyo nivel de contaminación actual fue señalado por los regantes y por las comunidades autónomas receptoras como una de las principales causas del mal estado de las masas de agua a su paso por Aranjuez, punto de la cuenca en el que se establece el valor de los caudales ecológicos.

Además, el Gobierno contempla otro plan inversor dirigido a la cuenca del Segura que contará con un presupuesto de unos 600 millones de euros para incrementar la producción de las desaladoras, mejorar la interconexión entre las mismas para facilitar el abastecimiento de agua en las diferentes zonas e instalar dispositivos de energía fotovoltaica.

Está previsto que estas medidas se aprueben en la reunión del Consejo Nacional del Agua del próximo día 29, suponen una modificación importante de los planteamientos iniciales ante los cuales la Generalitat ya expresó su oposición.

Reacciones

El president de la Generalitat, Ximo Puig, se mostraba satisfecho ante el nuevo escenario y este fin de semana declaraba que “se ha conseguido que el trasvase tenga garantías de continuar” y pidió a la oposición que deje que el “diálogo entre los regantes, la Generalitat y el Gobierno avance en la buena dirección”, recalcando que “gracias al acuerdo, vamos a mirar hacia adelante y a tener agua para siempre”, objetivo que, como se recordará, se marcó la Generalitat al iniciarse este proceso negociador.

La Generalitat considera “un avance importante la modificación que se ha operado respecto a los planes iniciales” que se presentaron en la medida en que “el establecimiento de ese mecanismo sienta las bases necesarias para el mantenimiento futuro del trasvase” y el Consell entiende que “las mejoras que se han conseguido son fruto del dialogo, del trabajo y de la voluntad de entendimiento entre las partes”. Asimismo, la Generalitat destaca “la colaboración que en todo momento han mostrado las asociaciones de regantes durante el proceso negociador” mientras que el secretario de Agricultura de la Generalitat, Roger Llanes, presente en las negociaciones con el Ministerio en estos meses, señalaba en esta misma línea que “este es un gran acuerdo que garantiza agua para los regantes, resultado de la negociación, el diálogo permanente y el trabajo serio que caracterizan al Consell de Ximo Puig”.

Por su parte, Lucas Jiménez, presidente del Sindicato de Regantes del Trasvase (Scrats), ha destacado ante los medios de comunicación la sensación de cierto alivio de los regantes ante el nuevo marco y ha agradecido que, en parte, haya “imperado la cordura y la gestión que los representantes políticos de nuestras provincias han hecho de este asunto. Entendemos que el gobierno valenciano, su presidente y los líderes socialistas de estas regiones, me refiero al delegado del Gobierno en Murcia, han negociado fuerte en esta materia. Igual que entendemos el apoyo constante del Gobierno murciano,con su presidente a la cabeza, y de la presidencia de la Diputación alicantina, así como la defensa de la lógica llevada a cabo por este Sindicato, sin desfallecer”.