José Miguel de Paz, Investigador del IVIA, Fernando Visconti, Científico del IVIA, Enrique Peiró, Técnico superior de Investigación del IVIA, Julio Climent y Sergio Paz, técnicos del STT, hablan en este artículo sobre cómo la salinidad del agua y del suelo afecta al cultivo del aguacate
Varios autores (*)
La expansión del cultivo del aguacate en España, y particularmente en la Comunitat Valenciana, está fuertemente condicionada por su alta sensibilidad a la salinidad, especialmente al ion cloruro (Cl-). Este factor limita tanto la productividad como la viabilidad del cultivo en muchas zonas de regadío donde la calidad del agua es moderada o baja. En este contexto, la selección de portainjertos (patrones) tolerantes a la salinidad emerge como una de las estrategias más eficaces para mitigar este problema.
El problema de la salinidad y el papel del patrón
En general, el aguacate presenta una baja capacidad natural para evitar la absorción de las sales del suelo, especialmente el cloruro (Cl-), lo que favorece su acumulación en las hojas donde desencadena una serie de efectos fisiológicos negativos. En particular, la interferencia con la absorción de nitrato y el incremento del estrés oxidativo hasta causar necrosis foliar cuando se superan concentraciones cercanas a 8 g/kg de Cl- en hoja, reducen la actividad fotosintética afectando el rendimiento del cultivo.
Cabe destacar que estos efectos no requieren niveles elevados de salinidad para manifestarse. Incluso con aguas de riego relativamente poco salinas, con 90–100 mg/L de Cl-, ya se observan pérdidas de producción, lo que pone de relieve la elevada sensibilidad del aguacate.
Así, el papel del portainjerto resulta fundamental, ya que el sistema radicular de la planta es el encargado de regular la absorción de las sales del suelo. Por ello, la elección de un patrón adecuado puede contribuir de forma decisiva a reducir la entrada de cloruro y sodio en la planta y mejorar su comportamiento en condiciones salinas.
Variabilidad genética y base de la tolerancia
La tolerancia a la salinidad en el aguacate está estrechamente relacionada con su genotipo, existiendo diferencias claras entre distintas subespecies. En este sentido, la subespecie antillana (Persea americana var. americana) es la que presenta una mayor tolerancia, seguida por la guatemalteca, que muestra un comportamiento intermedio, mientras que la mexicana es la más sensible.
Esta variabilidad genética permite aprovechar los genotipos más tolerantes como portainjertos para variedades comerciales, como ‘Hass’, mejorando así su adaptación y comportamiento en ambientes con problemas de salinidad.
El caso del portainjerto ‘Nachar’
En un estudio realizado en la finca experimental del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) se evaluó la tolerancia a la salinidad del aguacate ‘Hass’ sobre el portainjerto de subespecie antillana ‘Nachar’ (Figura 1).
En relación con el cloruro, ‘Nachar’ mostró una baja tasa de acumulación foliar, estimada en aproximadamente 1,8 g/kg por cada incremento de 100 mg/L de Cl- en el agua de riego. Este valor lo sitúa dentro del grupo de portainjertos con alta tolerancia, comparable al popular ‘Degania-117’. Por lo tanto, ‘Nachar’ es eficaz limitando la entrada de Cl- en la planta.
En cuanto al sodio, el comportamiento del ‘Nachar’ es aún más destacado. Se observó una tasa de acumulación muy baja, cercana a 50 mg/kg por unidad de relación de adsorción de sodio (RAS). Se trata del valor más bajo conocido hasta la fecha, con gran ventaja sobre otros portainjertos que pueden alcanzar valores de hasta 1600 mg/kg.
Clasificación de los patrones según su tolerancia
A partir de dicho estudio y de la revisión de la bibliografía, los patrones de aguacate se pueden clasificar en función de su tolerancia al cloruro y al sodio.
Tolerancia al cloruro:
• Alta (≤ 2,5 g/kg por 100 mg/L): Nachar, Nabal, Degania 117, Zutano, UCV, Mexicola, Ashdot 17, etc.
• Media (2,5 – 4,0): Duke 7, Smith, Thomas, Topa-Topa, Julian, Gallo 3, Steddom, etc.
• Baja (> 4,0): UCR PP40, Dusa, Zentmyer, Gallo 2, Westfalia R0.05, 06, 07, 16, 17, Uzi, UCR PP45.
Tolerancia al sodio:
• Alta (≤ 150 mg/kg por unidad RAS): Nachar (único destacado).
• Media (150–500): Topa-Topa, Steddom. Gallo 2, Julian
• Baja (> 500): Thomas, Dusa, Zentmyer, etc.
Impacto real en campo: ventajas y límites
El uso de portainjertos tolerantes como ‘Nachar’ mejora la adaptación del aguacate a la salinidad, permitiendo regar con aguas de menor calidad. Reducen la acumulación de sales en tejidos y retrasan síntomas como necrosis foliar, ampliando el margen de cloruro de 120 mg/L (sensibles) a 280 mg/L. Sin embargo, la salinidad sigue afectando la producción desde 90 mg/L de Cl-, aunque no haya síntomas visibles. Con patrones tolerantes, cada 100 mg/L de Cl- adicional reduce el rendimiento un 6% (14% en sensibles). El rendimiento cae del 90% con 260 mg/L (tolerantes) y 160 mg/L (sensibles).
Implicaciones para nuevas plantaciones
La calidad del agua es determinante. Aguas con cloruro >120 mg/L hace imprescindible usar portainjertos tolerantes. Entre 200-300 mg/L, el cultivo solo es viable con tolerantes como ‘Nachar’, asumiendo pérdidas de producción. Por encima de 300 mg/L, no se recomienda plantar aguacate. Para maximizar rendimiento, se requiere agua de alta calidad incluso con tolerantes. Si se aceptan pérdidas, estos patrones permiten cultivar en condiciones menos favorables. El suelo también influye: un mal drenaje acumula sales y agrava el problema. Por tanto, debe manejarse adecuadamente para mejorar su estructura y drenaje.
Integración con el manejo agronómico
Tal y como se pone de manifiesto, la selección del portainjerto no debe considerarse de forma aislada, sino como parte de un manejo agronómico integral en el que una gestión adecuada del riego también es importante. El uso de sistemas como el DSS-SALTIRSOIL (http://agrosal.ivia.es) puede apoyar la toma de decisiones para lixiviar las sales del suelo siempre que esté bien drenado. Adicionalmente, la mezcla de distintas aguas puede ayudar a reducir la concentración de sales.
Además, la fertilización debe planificarse cuidadosamente, evitando el uso de fertilizantes que contengan cloruro, como algunos potásicos, y manteniendo un adecuado equilibrio nutricional, especialmente en lo que respecta al nitrógeno y al calcio.
Finalmente, en relación con la incorporación de enmiendas orgánicas deben evitarse aquellas con elevada salinidad. En conjunto, sin la observación de estas prácticas complementarias, el potencial de los portainjertos tolerantes se ve notablemente limitado.
Conslusiones
La selección de portainjertos tolerantes a la salinidad es clave para la sostenibilidad del cultivo del aguacate en zonas con limitaciones en la calidad del agua. Entre las opciones, ‘Nachar’ destaca por su elevada capacidad para excluir tanto cloruro como sodio, lo que lo sitúa como uno de los patrones más eficientes.
No obstante, es importante tener en cuenta que el aguacate sigue siendo un cultivo intrínsecamente sensible a la salinidad, y que incluso los portainjertos más tolerantes no logran evitar completamente las pérdidas de producción. Por ello, la elección del patrón no debe considerarse una solución aislada, sino que debe integrarse dentro de una estrategia de manejo más amplia que tiene también en cuenta la calidad del agua, las características del suelo, el manejo del riego y la composición de fertilizantes y enmiendas orgánicas.
Finalmente, conscientes del grave problema que representa la salinidad para la expansión del cultivo del aguacate en la Comunitat Valenciana y la necesidad de I+D+I del sector agrario valenciano en este sentido, actualmente desde el IVIA estamos desarrollando un proyecto para caracterizar con precisión cómo desarrollan su tolerancia a la salinidad los patrones de aguacate más usados, como Degania-117, Ashdot-17 y Duke-7. El objetivo es comprender esta capacidad para generar recomendaciones optimizadas de manejo para el aguacate en nuestra zona, además de servir de base para la selección de patrones más tolerantes.
(*) José Miguel de Paz, Investigador del IVIA · Fernando Visconti, Científico del IVIA · Enrique Peiró, Técnico superior de Investigación del IVIA · Julio Climent y Sergio Paz, técnicos del STT.
Acceso al artículo en la página 16 del dossier de Aguacate en el ejemplar de Valencia Fruits.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.









