Entrevista a Ducan Aust, Chief Technological Officer de AgroFresh

Aust lleva más de tres años al frente del departamento tecnológico. / Agrofresh
Julia Luz. Redacción.
La agricultura del siglo XXI no puede entenderse sin tecnología, y AgroFresh lo ha convertido en su sello de identidad. Duncan Aust, Chief Technological Officer de la compañía, explica cómo una empresa nacida en torno a una única molécula —el 1-MCP— ha evolucionado hasta construir un ecosistema global de soluciones postcosecha que combinan biotecnología, sensores, análisis de datos e inteligencia artificial. En esta entrevista para Valencia Fruits, Aust detalla el papel fundamental de la innovación abierta, las alianzas estratégicas entre empresas y la diversificación para anticiparse a los retos de una cadena agroalimentaria cada vez más exigente, conectada y sostenible.
Valencia Fruits. La tecnología juega un papel clave en el mundo actual. Como CTO de una empresa global como AgroFresh, ¿cómo definiría la visión tecnológica de la compañía? ¿Qué importancia tiene la tecnología en las soluciones y servicios que ofrecen?
Duncan Aust. AgroFresh es, esencialmente, una empresa tecnológica. La tecnología de SmartFreshTM, 1-MCP, que fue el punto de partida para AgroFresh, revolucionó la industria del almacenamiento a largo plazo, especialmente en el caso de las manzanas. Ese fue el inicio de AgroFresh. Con el tiempo, hemos evolucionado más allá del 1-MCP. Por ejemplo, la adquisición de Tecnidex en España nos permitió expandirnos al área de los recubrimientos y fungicidas para cítricos, especialmente en la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía. Más tarde, la incorporación de Tessara en Sudáfrica, con sus láminas de SO2, nos abrió las puertas al sector de la uva de mesa y los arándanos.
“Siempre buscamos hacer crecer el negocio mediante la diversificación: nuevos cultivos, nuevas soluciones y, por supuesto, nuevas tecnologías”
Siempre buscamos hacer crecer el negocio mediante la diversificación: nuevos cultivos, nuevas soluciones y, por supuesto, nuevas tecnologías. Para nosotros, lo más importante es mantener nuestro papel de líderes en la introducción de tecnologías innovadoras en el ámbito de la postcosecha. De ahí también el entusiasmo que rodea el reciente anuncio sobre Biotalys, que refuerza aún más nuestra apuesta por ofrecer una gama de servicios y soluciones cada vez más amplia.
VF. ¿Cómo se complementa la tecnología I+D biotecnológica con soluciones digitales como FreshCloudTM? ¿Qué importancia tiene para el sector agrícola combinar ambas áreas?
DA. Antes de la irrupción de lo digital en la agricultura, los agricultores se basaban principalmente en la experiencia y la intuición para predecir el comportamiento de sus cultivos, pero no había datos objetivos que respaldaran esas percepciones y conocimientos.
Hoy en día, disponemos de herramientas que permiten medir múltiples parámetros, desde los niveles de almidón hasta los grados Brix, la carga de patógenos… Esto permite construir un escenario de control mucho más preciso sobre la calidad de la fruta desde que se siembra hasta que llega al consumidor. Permite a los diferentes agentes de la cadena agroalimentaria poseer información muy valiosa para la toma de decisiones.
En cuanto a FreshCloudTM, nuestra intención es convertir esta plataforma en un sistema integral de gestión de calidad. Queremos poder medir la calidad de la fruta desde el árbol, pasando por el almacenamiento y hasta el transporte y la distribución. Usando distintos sensores, buscamos crear una representación digital completa del estado del fruto.
Para poner un ejemplo: si un comercializador envía fruta en un contenedor hacia China y ocurre una desviación de temperatura durante el trayecto, hoy esto sólo se puede detectar cuando el contenedor llega a su destino, por lo que la fruta es rechazada. En cambio, con estas tecnologías, podríamos detectar en tiempo real esa variación y redirigir el envío, por ejemplo, a Europa si viene de Latinoamérica, evitando la pérdida total de la mercancía.
“En AgroFresh queremos ofrecer una solución integral que combine sensores, biotecnología, productos químicos y una gestión de calidad completamente digital a través de plataformas como FreshCloudTM”
Todo esto forma parte de nuestra visión de ofrecer una solución integral que combine sensores, biotecnología, productos químicos y una gestión de calidad completamente digital a través de plataformas como FreshCloudTM.
VF. Hablando del futuro, ¿qué papel juega la inteligencia artificial en las decisiones tecnológicas que están tomando actualmente en AgroFresh? ¿Cuál será su impacto en el futuro?
DA. Tal y como explicaba, para poder ofrecer un servicio de calidad integral y eficiente, es necesario recopilar datos en múltiples puntos a lo largo de toda la cadena. Y sin inteligencia artificial sería muy difícil interpretar toda esa información de manera efectiva.
La inteligencia artificial nos permitirá procesar millones de datos y comprender realmente qué significan. Y, a partir de ahí, podremos proporcionar información útil en tiempo real a agricultores, confeccionadores y distribuidores.
“La IA será clave para facilitar la interpretación y el uso de grandes volúmenes de datos, ayudando a tomar mejores decisiones a lo largo de la cadena de valor”
Creo que la IA será clave para facilitar la interpretación y el uso de grandes volúmenes de datos, ayudando a tomar mejores decisiones a lo largo de toda la cadena de valor.
VF. AgroFresh opera en muchas regiones del mundo, cada una con sus propios desafíos. Mirando hacia atrás, ¿cuál ha sido el mayor reto técnico al escalar productos como SmartFresh o FreshCloudTM a nivel global?
DA. Hoy en día, AgroFresh opera en más de 50 países, cada uno con sus particulares y desafíos únicos, tanto en la forma de hacer negocios como en la manera de implementar soluciones tecnológicas.
En el caso del 1-MCP, el primer producto de AgroFresh, hubo dos grandes retos al escalarlo. El primero fue escalar su producción, es decir, desarrollar la química, los distintos formatos y las soluciones. Y creo que AgroFresh hizo un buen trabajo en ese aspecto. El segundo desafío fue escalarlo en el mercado. Y aquí, además de trabajo, tuvimos suerte. El valor que aporta el 1-MCP es tan claro y convincente que prácticamente se vendía solo. Sin esta tecnología, la industria de la manzana no estaría tan desarrollada.
En cambio, con los recubrimientos —como los que usamos en cítricos—, el escenario es diferente. Aquí competimos con muchas otras soluciones, y aunque un buen recubrimiento debe ofrecer valor, lo que marca la diferencia es el servicio. Los clientes tienen preguntas técnicas y necesitan apoyo. Así que el componente de servicio es esencial para lograr una adopción efectiva.
Con FreshCloudTM y el avance hacia soluciones digitales, lo que impulsa su venta es la calidad de los datos y los análisis que podemos ofrecer. Esto ayuda a que los clientes vean valor y eficiencia, y así se acelera el crecimiento y la expansión.
Ahora bien, en el caso de los productos biológicos, hablamos de un desafío distinto. Por un lado, están los retos de producción, pues muchos de estos productos son difíciles y costosos de fabricar. Por otro lado, está la aceptación en el mercado, y es que los fungicidas biológicos no suelen ofrecer el mismo nivel de eficacia que los sintéticos, y eso puede dificultar su venta. Los agricultores están acostumbrados a resultados cercanos al 100% con productos químicos, y cambiar ese hábito no es fácil. Sin embargo, estamos viendo un cambio impulsado por la regulación, especialmente en Europa, donde muchas sustancias químicas están siendo restringidas. Esto abre la puerta a los biológicos, aunque sigue siendo complicado, porque cada país tiene sus propias normativas y lo que es válido en España puede no serlo en EEUU. Es por ello que adaptar un mismo producto a distintos marcos regulatorios es complejo. Además, a esto se suma un factor extra: el comercio global de alimentos. Un producto puede estar aprobado para su uso en un país, pero ser rechazado en otro al que se exporta. Así que escalar tecnologías a nivel global es un reto con muchas vertientes.
“En AgroFresh queremos ofrecer una solución integral que combine sensores, biotecnología, productos químicos y una gestión de calidad completamente digital a través de plataformas como FreshCloudTM”
VF. AgroFresh está expandiendo su ecosistema de innovación a través de alianzas estratégicas. ¿Cómo gestionan la tecnología, la investigación y la coordinación entre equipos que provienen de diferentes culturas o empresas? ¿Cómo logran una colaboración efectiva?
DA. Uno de mis roles en AgroFresh es liderar la innovación externa. Tengo un equipo que está constantemente buscando nuevas soluciones, tecnologías y empresas que puedan aportar valor a nuestros clientes.
Un buen ejemplo es el caso de los fungicidas. En Europa hay una gran presión regulatoria sobre los productos químicos tradicionales usados en el tratamiento postcosecha —químicos como los imidazoles o los fludioxonilos, por ejemplo— que ya tienen muchos años en el mercado. Ante esta situación, nuestros clientes necesitan alternativas más sostenibles.
Ahí fue donde encontramos a Biotalys, una empresa que desarrolló un fungicida biológico realmente innovador, diferente a todo lo que había disponible. Cuando lo identificamos, nos pusimos en contacto con ellos, les explicamos quiénes somos en AgroFresh, nuestro enfoque postcosecha y nuestro interés en trabajar con su solución.
Firmamos un acuerdo de colaboración y probamos su producto en nuestros sistemas. Ahora, los equipos científicos de ambas partes trabajan conjuntamente. Es un proceso muy colaborativo, donde adaptamos su tecnología para que sea relevante y funcional en nuestras aplicaciones.
Este enfoque lo aplicamos a todas nuestras alianzas. Para nosotros es fundamental que estemos alineados desde el principio, que tengamos reuniones regulares entre equipos técnicos y científicos, y que construyamos juntos las soluciones. Siempre surgen retos, pero si tienes buenos socios y colaboras de forma abierta, esos retos se superan mucho mejor.
VF. Damos por hecho entonces, que estas alianzas son necesarias para mantener la posición líder de AgroFresh en el mercado…
DA. Sin duda. Sería ingenuo pensar que sólo dentro de AgroFresh, con nuestros propios científicos, vamos a desarrollar todas las soluciones. Eso sería un error.
Por eso es fundamental estar atentos a la innovación que surge en otras empresas e incluso en otras industrias, y evaluar qué se puede aplicar al sector postcosecha. En ese sentido, estamos muy comprometidos con seguir creciendo a través de alianzas estratégicas.
VF. ¿Cuáles son los próximos pasos para AgroFresh? ¿Cómo esperan que evolucione la empresa y su oferta tecnológica en los próximos años?
DA. AgroFresh es una compañía única hoy en día porque cuenta con un portfolio completo de soluciones, desde el campo y la gestión precosecha —controlando la fruta en el árbol— hasta el almacenamiento, la línea de envasado, fungicidas, limpiadores, productos como SmartFresh para el control del etileno, y todo lo que está en medio. Tenemos una oferta integral.
“Nuestro crecimiento vendrá de llegar a más clientes con las soluciones que ya ofrecemos, llevar esas soluciones a nuevos cultivos y regiones, y seguir incorporando tecnologías y productos nuevos”
Pero ser una empresa “completa” no frena nuestro crecimiento. Primero, aunque tenemos un portfolio amplio, no todo el mundo conoce a AgroFresh. Por eso uno de los focos es ampliar nuestro alcance y llegar a más clientes. También queremos incorporar nuevos cultivos a los que aplicar nuestras soluciones. Actualmente estamos muy centrados en manzana, cítricos y uva, pero estamos expandiéndonos a otros cultivos. Y, tercero, seguir trayendo nuevas soluciones que hoy no tenemos en nuestro pipeline.
Así, nuestro crecimiento vendrá de llegar a más clientes con las soluciones que ya ofrecemos, llevar esas soluciones a nuevos cultivos y regiones, y seguir incorporando tecnologías y productos nuevos.
VF. ¿Qué nuevas tecnologías cree que tendrán mayor impacto en la agricultura en un futuro próximo?
DA. Creo que habrá una creciente necesidad de soluciones biológicas más sostenibles y ecológicas. Eso será un motor importante en el futuro. En cuanto a las soluciones digitales, también jugarán un papel fundamental al proporcionar datos e información clave sobre los procesos agrícolas.
Para mí, estas dos áreas —lo que podemos hacer con la digitalización, los sensores y la recopilación de datos, y el desarrollo de soluciones biológicas únicas que puedan reemplazar fungicidas sintéticos o ceras basadas en petróleo usadas en recubrimientos— serán las principales tecnologías que marcarán la diferencia. Todo esto con el objetivo de reducir el uso de químicos en la agricultura.
“Nada sucede ‘pronto’ en una industria regulada, el desarrollo de estas tecnologías lleva años”
VF. ¿Tenemos que estar preparados para alguna novedad tecnológica importante de AgroFresh en un futuro no muy lejano?
DA. Nada sucede “pronto” en una industria regulada, el desarrollo de estas tecnologías lleva años.
Diría que hay que estar atentos, porque seguimos impulsando nuestros programas de asociación y estamos a punto de anunciar otro acuerdo con una tecnología única que, creo, ya está disponible comercialmente. Así que sí, seguiremos presentando a nuestros clientes las mejores soluciones que podamos ofrecer.
Acceso a la entrevista en la páginas 18-19 en el ejemplar de Valencia Fruits.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.










