Unión de Uniones pide medidas ante la pérdida de 11.000 explotaciones agrarias en 4 años

La organización agraria denuncia el impacto de los bajos precios frente al alza de costes y exige estabilidad normativa, mayor protección en frontera y una reforma de la cadena alimentaria

Los datos de pymes publicados por el Gobierno evidencian esta tendencia negativa, con una caída del 4% en el número de empresas agrarias entre 2022 y 2025, acompañada de un estancamiento del empleo. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

Unión de Uniones ha advertido de la desaparición de 11.000 explotaciones agrarias en el periodo comprendido entre 2022 y 2025, una situación que considera reflejo de la profunda crisis estructural que atraviesa el sector. Ante este escenario, la organización ha reclamado al Gobierno una reforma de la regulación sobre la cadena alimentaria que permita reforzar la posición negociadora de los productores.

En un comunicado, la entidad ha subrayado la necesidad de incrementar la protección en frontera de los modelos productivos agrarios europeos, caracterizados por elevados estándares, así como de avanzar hacia una Política Agraria que abandone la incertidumbre y consolide un marco normativo y financiero estable que facilite la planificación estratégica del sector.

Según denuncia Unión de Uniones, los datos de pymes publicados por el Gobierno evidencian esta tendencia negativa, con una caída del 4% en el número de empresas agrarias entre 2022 y 2025, acompañada de un estancamiento del empleo. A su juicio, estos indicadores reflejan las dificultades derivadas de unos precios percibidos por los agricultores que no compensan el incremento de los costes de producción.

En términos concretos, el número de empresas agrarias ha descendido desde una media de 275.582 hasta 264.264 en el citado periodo. Por su parte, el empleo generado se ha mantenido prácticamente invariable, con un ligero incremento del 0,4%, hasta alcanzar una media de 726.884 personas en 2025.

La organización agraria ha puesto de relieve que esta evolución contrasta con la registrada en otros sectores económicos, donde el número de empresas ha crecido un 1,2% y el empleo un 10,7% en el mismo intervalo temporal, lo que evidencia, a su juicio, la pérdida de dinamismo y competitividad del sector agrario.