La trufa negra, la pera, el judión y la patata, nuevas figuras de calidad reconocidas por la UE

La Trufa negra de Teruel, la Pera del Bierzo, el Judión de La Granja y la Patata de Valderredible quedan inscritas en los registros europeos de calidad diferenciada tras completar favorablemente su tramitación

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España continúa ampliando su catálogo de productos agroalimentarios protegidos por los sistemas europeos de calidad diferenciada, instrumentos destinados a preservar el origen, las características específicas y el valor añadido de las producciones ligadas a un territorio determinado. / ARCHIVO

Efeagro.

La Unión Europea ha reforzado el reconocimiento de los productos agroalimentarios españoles de calidad diferenciada con la inscripción de cuatro nuevas figuras de protección en sus registros oficiales. Se trata de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Trufa negra de Teruel, la Denominación de Origen Protegida (DOP) Pera del Bierzo, la IGP Judión de La Granja y la IGP Patata de Valderredible, según recoge el Diario Oficial de la Unión Europea.

La Comisión Europea ha formalizado la inscripción de la IGP Trufa negra de Teruel tras culminar el procedimiento sin recibir ninguna declaración de oposición a la solicitud presentada por España.

Según la Asociación de Truficultores de Teruel, con sede en Sarrión, la trufa negra de Teruel es un hongo hipogeo perteneciente a la clase Ascomicetos que vive asociado a las raíces más finas de determinadas especies vegetales, como encinas, robles o coscojas, de las que depende para su desarrollo natural.

Este producto se caracteriza por presentar un aspecto globoso, áspero e irregular, similar a un tubérculo subterráneo de color negro, con tamaños y pesos variables en función de su estado de desarrollo y de la época del año. Durante la primavera resulta prácticamente inapreciable, mientras que en verano adquiere tonalidades rojizas. Su proceso de maduración continúa durante el otoño, cuando evoluciona hacia colores marrón negruzcos hasta alcanzar el característico color negro de plena madurez, con una superficie cubierta de verrugas.

Por otra parte, la Comisión Europea ha inscrito también la DOP Pera del Bierzo, una figura de calidad que igualmente ha completado su tramitación sin oposición.

Según la entidad Alimentos de Calidad del Bierzo, integrada por seis sellos agroalimentarios de la comarca leonesa, esta certificación ampara las peras de la variedad Conferencia destinadas a las categorías extra y primera. El producto se distingue por su gran calibre, su color verde claro intenso con matices pardos y amarillentos y su característica forma piriforme alargada y simétrica.

Asimismo, Bruselas ha reconocido la IGP Judión de La Granja, un producto que ya contaba con la figura de Marca de Garantía en Castilla y León.

De acuerdo con la Asociación Tutor del Judión de La Granja, esta leguminosa corresponde a una judía seca de la especie Phaseolus coccineus L., variedad blanca larga, cuyos ejemplares pueden alcanzar en algunos casos hasta cuatro centímetros de longitud.

Entre sus principales características destacan su fino tegumento y la extraordinaria suavidad que presenta tras la cocción. Según la asociación, estas cualidades están estrechamente ligadas a las condiciones edafoclimáticas de la zona de producción, caracterizada por suelos con bajo contenido en cal y unas condiciones climáticas específicas.

A estas incorporaciones se suma la inscripción de la IGP Patata de Valderredible, cuya publicación también ha sido recogida en el Diario Oficial de la Unión Europea.

La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha valorado este reconocimiento como un importante respaldo a la producción local. “Detrás de cada patata de Valderredible hay esfuerzo, raíces y futuro”, afirmó, al tiempo que calificó el registro europeo como “un paso clave para reconocer lo que siempre ha sido de primera”.

Buruaga trasladó además su felicitación a todas las personas y entidades que han participado en el proceso de obtención de esta figura de calidad, subrayando que “defender lo nuestro es defender quiénes somos”.

Con estas nuevas incorporaciones, España continúa ampliando su catálogo de productos agroalimentarios protegidos por los sistemas europeos de calidad diferenciada, instrumentos destinados a preservar el origen, las características específicas y el valor añadido de las producciones ligadas a un territorio determinado.