Fepex advierte de un aumento de costes, más carga administrativa y una mayor competencia de países terceros en uno de los principales destinos de las exportaciones hortofrutícolas españolas

La implantación de controles, certificaciones y procedimientos aduaneros tras el Brexit ha encarecido las operaciones comerciales. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
Cuando se cumplen diez años del referéndum que abrió la puerta a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el sector agroalimentario español continúa adaptándose a un escenario comercial más complejo en uno de sus mercados tradicionales de referencia.
Antes del Brexit, Reino Unido ocupaba habitualmente la tercera o cuarta posición entre los destinos de las exportaciones españolas de alimentos y bebidas. Sin embargo, los cambios derivados de su salida del mercado único han provocado que actualmente se sitúe como el sexto destino de las exportaciones agroalimentarias españolas y el segundo fuera de la Unión Europea, únicamente por detrás de Estados Unidos.
Durante esta década, las empresas exportadoras han tenido que afrontar un aumento de costes, mayores exigencias administrativas y una creciente presión competitiva, derivadas de la consideración del Reino Unido como país tercero
Pese a ello, las relaciones comerciales mantienen una relativa estabilidad, favorecida por decisiones como el aplazamiento de los controles adicionales a las importaciones hortofrutícolas. El Gobierno británico retrasó hasta enero de 2027 la exigencia de determinados requisitos, entre ellos el certificado fitosanitario para algunos productos, una medida que ha sido valorada positivamente por los exportadores europeos.
El sector sigue reclamando la firma de acuerdos sanitarios y fitosanitarios que permitan operar en condiciones más próximas a las existentes dentro del mercado comunitario. En este contexto, estaba prevista para el próximo 22 de julio la celebración de la segunda cumbre bilateral entre la Unión Europea y el Reino Unido, donde se esperaba avanzar en acuerdos ya negociados, entre ellos un pacto veterinario y fitosanitario. Sin embargo, la dimisión del primer ministro británico, Keir Starmer, ha obligado a aplazar el encuentro.
Según datos de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), las exportaciones españolas de alimentos y bebidas al mercado británico alcanzaron en 2025 un valor de 2.804,4 millones de euros, cifra prácticamente estable respecto al año anterior, con un descenso del 0,3%.
Las frutas y hortalizas continúan encabezando las ventas españolas al Reino Unido, junto al vino y el aceite de oliva
Desde la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex) se considera que el mercado británico se ha convertido en un destino “aún más difícil”, debido al incremento de la competencia procedente de terceros países y al aumento de los costes operativos.
Las cifras reflejan esta evolución. Entre 2016 y 2025, las exportaciones españolas de frutas y hortalizas frescas al Reino Unido descendieron un 16,6 % en volumen, situándose en 1,3 millones de toneladas. En contraste, el valor de estas ventas aumentó un 29,5 %, hasta alcanzar los 2.270 millones de euros.
Según Fepex, la implantación de controles, certificaciones y procedimientos aduaneros tras el Brexit ha encarecido las operaciones comerciales. A ello se suman retrasos y una mayor complejidad administrativa, factores que han elevado los costes logísticos y de gestión para las empresas exportadoras.
La organización señala además que el sector ha tenido que absorber una parte importante de estos costes adicionales sin repercutirlos completamente en el precio final, debido a la fuerte competencia existente en el mercado británico.
En paralelo, países terceros como Sudáfrica, Marruecos, Perú, Egipto y Turquía han reforzado su presencia en Reino Unido, aumentando la competencia para las producciones españolas en uno de los destinos estratégicos para el sector hortofrutícola nacional.



