El sector del melón y la sandía afronta el verano con un escenario favorable

El calor mantiene activa la demanda en los mercados y refuerza las expectativas para la campaña

Los productores son conscientes de que la rentabilidad depende de adaptar la oferta a la demanda y evitar concentraciones de producción que hundan los precios. / NR

NR – ÓO. Redacción.

La campaña española de melón y sandía de 2026 afronta su tramo decisivo con un escenario sensiblemente más favorable que el vivido el año anterior. Tras un 2025 especialmente complejo, marcado por la coincidencia de producciones de distintas zonas, el fallo en la exportación por falta de calor, el consecuente exceso de oferta en el mercado y un acusado desplome de las cotizaciones en origen, el sector encara este verano con un moderado optimismo sustentado en una mejor planificación de las siembras, unas condiciones agronómicas generalmente positivas y una demanda que vuelve a responder al calor.

No obstante, agricultores y operadores consultados por Valencia Fruits mantienen los pies en el suelo. La experiencia de campañas anteriores ha demostrado que el equilibrio entre oferta y demanda continúa siendo extremadamente frágil, sobre todo si falla el factor ‘calor’. A ello se suma un incremento continuado de los costes de producción, la incertidumbre sobre la evolución de los precios durante los picos de recolección y la persistente dificultad para disponer de mano de obra suficiente, factores que siguen condicionando la rentabilidad de unas explotaciones cada vez más profesionalizadas.

A pesar del mal sabor de boca que dejó en general la campaña 2025, España continúa consolidando su posición como principal proveedor europeo de melón y sandía durante los meses de verano. La fortaleza exportadora del sector volvió a quedar patente en 2025. El melón alcanzó las 379.729 toneladas exportadas, generando una facturación de 354 millones de euros. La sandía, por su parte, superó las 820.600 toneladas exportadas, con un valor de 603 millones de euros. Estas cifras constituyen un sólido punto de partida para una campaña en la que las expectativas comerciales vuelven a ser favorables.

En los últimos años ha quedado patente la creciente orientación hacia los mercados europeos de todas las zonas productoras nacionales. Alemania, Francia y Países Bajos continúan siendo los principales destinos del melón español, mientras que la sandía mantiene igualmente una elevada penetración en los mercados comunitarios gracias a la calidad del producto, la regularidad del suministro y la capacidad logística de las empresas comercializadoras.

A pesar de la consolidación de las exportaciones, bajando al terreno, desde los campos de melones y sandías, la campaña de 2026 vuelve a demostrar que producir ya no es suficiente. Los productores son conscientes de que la rentabilidad depende cada vez más de acertar con el calendario de plantaciones, adaptar la oferta a la demanda y evitar las concentraciones de producción que históricamente han provocado hundimientos de precios. Precisamente, uno de los mensajes que más se repite este año en todas las zonas productoras es la necesidad de planificar. Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía coinciden en señalar que el verdadero reto no consiste en aumentar la producción, sino en escalonar las cosechas para evitar los conocidos “dientes de sierra” del mercado. Cuando varias zonas coinciden en plena recolección, la presión comercial aumenta y las cotizaciones se resienten, una situación que el sector intenta minimizar mediante una programación más ajustada de las plantaciones. Desde La Mancha, a finales de junio, ya confirmaron que este año habría también solapamiento con la Región de Murcia. 

La climatología juega a favor en 2026

Hasta el momento, la climatología ha sido más un aliado que enemigo. Las lluvias registradas durante la primavera han permitido disponer de una buena reserva de humedad en numerosas zonas productoras, favoreciendo el desarrollo vegetativo de los cultivos y reduciendo parte del estrés hídrico acumulado en campañas anteriores. Posteriormente, las altas temperaturas del inicio del verano han impulsado el consumo de frutas refrescantes, especialmente de sandía, cuya demanda suele dispararse en los episodios de calor intenso.

Este comportamiento del mercado está permitiendo una comercialización más dinámica, aunque el sector insiste en que esto va “por barrios” y que todavía resulta prematuro realizar un balance definitivo mientras no concluya el grueso de la campaña.

Costes de producción disparados

Donde apenas existen diferencias entre territorios es en la preocupación por el incremento de los costes de producción. Las organizaciones agrarias sitúan el aumento general entre un 5% y un 10%, con subidas especialmente significativas en semillas, materiales plásticos, fertilizantes, combustibles y costes laborales. A ello se añade un problema estructural que afecta prácticamente a todas las zonas productoras: la escasez de mano de obra para la recolección.

En algunas regiones, alrededor del 95% de los trabajadores empleados durante la campaña proceden del extranjero, lo que convierte la disponibilidad de personal en uno de los factores más sensibles para garantizar el correcto desarrollo de la cosecha. La falta de cuadrillas suficientes obliga, además, a reorganizar continuamente los trabajos de campo, especialmente durante los episodios de altas temperaturas, cuando las labores deben concentrarse en las primeras horas del día para proteger tanto la fruta como a los trabajadores.

Innovación=competitividad

La innovación continúa ganando protagonismo como principal herramienta para mantener la competitividad del sector. Buena parte de los esfuerzos de obtentores y empresas de semillas se concentran actualmente en desarrollar variedades más resistentes a enfermedades y virus, capaces de soportar mejor el estrés hídrico y las oscilaciones térmicas que cada vez caracterizan con mayor frecuencia los veranos mediterráneos. Así ha quedado patente un año más en los “Melon & Watermelon Innovation Days”, celebrados recientemente en Murcia, y que cuentan con una amplia cobertura en las páginas de este dossier. 

La mejora genética persigue igualmente responder a las nuevas demandas del consumidor. El mercado europeo exige frutas con mayor contenido en azúcar, pulpas más crujientes, mejor conservación postcosecha y calibres adaptados tanto a hogares con menos miembros como a la distribución moderna. La tendencia hacia formatos más pequeños y fácilmente porcionables continúa consolidándose, especialmente en sandía, mientras que en melón aumenta el interés por variedades diferenciadas destinadas a segmentos específicos de exportación.

La sostenibilidad constituye el tercer gran eje sobre el que gira la innovación varietal. La prolongación de la vida útil de la fruta, la reducción del desperdicio alimentario y el uso de herramientas digitales para optimizar el manejo agronómico forman ya parte de la estrategia de buena parte de las empresas del sector. La digitalización del campo, el análisis de datos y las nuevas técnicas de monitorización permiten mejorar tanto la eficiencia productiva como la rentabilidad de unas explotaciones obligadas a producir cada vez más con menos recursos.

En conjunto, la campaña 2026 transmite una sensación de mayor estabilidad que la anterior, aunque sin perder de vista la volatilidad que caracteriza al mercado. La demanda acompaña, la calidad de la fruta es buena en líneas generales y la planificación parece haber reducido el riesgo de saturación que tanto penalizó al sector hace apenas un año. 

Con ese escenario de fondo, Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha vuelven a asumir el protagonismo de una campaña que, como cada verano, marcará el pulso del melón y la sandía españoles tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

Andalucía

La evolución de la campaña presenta matices diferentes según las principales zonas productoras, aunque todas comparten un mismo objetivo: evitar los errores de comercialización que penalizaron al sector en 2025 y aprovechar una demanda que, de momento, está respondiendo favorablemente.

En Andalucía, la campaña avanza con buenas perspectivas tanto en las provincias tradicionales de producción como en las zonas de cultivo al aire libre del valle del Guadalquivir. El incremento de las temperaturas en junio ha acelerado el consumo, favoreciendo una salida más fluida de la fruta y con un ritmo constante de recolección.

Córdoba espera una de las mejores campañas de los últimos años. Las estimaciones apuntan a un incremento de la producción de entre el 15% y el 20% respecto al ejercicio anterior, con una cosecha que podría superar las 25.000 toneladas de sandía y alcanzar las 8.200 de melón. La superficie dedicada al melón aumenta un 5%, hasta las 310 hectáreas, mientras que la sandía alcanza las 400 ha cultivadas.

Sin embargo, ese incremento productivo no elimina las preocupaciones del sector. Los agricultores siguen alertando sobre el riesgo de un desplome de precios si coinciden demasiadas producciones en el mercado, al tiempo que denuncian el constante aumento de los costes de producción y las dificultades para encontrar mano de obra suficiente durante la recolección.

Más al oeste, la provincia de Sevilla vuelve a consolidarse como uno de los grandes referentes del cultivo al aire libre. Municipios como Villanueva del Río y Minas, Aznalcázar, Villaverde del Río o Tocina concentran una intensa actividad recolectora durante estas semanas.

Murcia

Si Andalucía representa el arranque de la campaña española, Murcia continúa siendo el gran referente exportador del melón. La Región comercializa actualmente esta fruta en 36 países y durante el pasado ejercicio superó los 155 millones de euros en ventas exteriores, consolidando su liderazgo nacional.

Alemania continúa siendo el principal mercado para el melón murciano, seguido de Francia y Países Bajos, tres destinos que concentran cerca de tres cuartas partes de las exportaciones regionales. Más del 80% de la fruta tiene como destino el norte y el oeste de Europa, donde el producto murciano mantiene una sólida reputación gracias a su calidad, regularidad y seguridad alimentaria.

Las primeras valoraciones de la campaña son positivas. El sector destaca unos buenos parámetros de calidad, tanto en sabor como en presentación y calibres, elementos fundamentales para mantener la competitividad en los mercados internacionales. Sin embargo, la preocupación por la disponibilidad de agua sigue ocupando un lugar central entre las reivindicaciones de agricultores y empresas, conscientes de que la sostenibilidad futura del cultivo dependerá en buena medida de garantizar recursos hídricos suficientes para mantener la producción.

Precisamente en Murcia también se pone de manifiesto otro de los grandes motores del sector: la innovación. La mejora genética continúa orientándose hacia variedades con mayores resistencias frente a virus y enfermedades, mejor comportamiento frente al estrés hídrico y una calidad organoléptica superior.

Los datos muestran que el melón es un cultivo estratégico en esta comunidad, y coincidiendo con los “Melon & Watermelon Innovation Days” se celebró la III Semana Internacional del Melón (SIM 2026) de Torre Pacheco. Un evento que reunió del 30 de junio al 4 de julio a productores, empresas, investigadores, cocineros y consumidores en torno a un producto emblemático de la Región y motor económico de la comarca del Campo de Cartagena.

Uno de los momentos más significativos de esta semana es la celebración de la gala de entrega de premios donde se reconoce el trabajo de los galardonados en distintas categorías y ámbitos. Una cita que en esta ocasión contó con la asistencia del alcalde del municipio, Pedro Ángel Roca, acompañado de miembros de la corporación municipal; el consejero de Agricultura, Joaquín Buendía; el presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, Manuel Martínez; el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo; y la alcaldesa de Cartagena Noelia Arroyo entre otras autoridades.

El premio SIM 2026 al Deporte recayó en Jimbee Cartagena, en Investigación le correspondió a José Luis García Aróstegui, en Comunicación la premiada fue 7 Televisión, y la distinción en la categoría de Cultura recayó en Festivales de San Javier. En el área de Solidaridad la Asociación Prometeo fue la galardonada. Por último, el máximo galardón, el Melón de Oro, lo recibió Agroalframa SL, empresa de Balsicas liderada por los hermanos Alfonso, Francisco y Mariano Sánchez Escudero.

La Mancha

La tercera gran protagonista de la campaña vuelve a ser Castilla-La Mancha, donde Ciudad Real mantiene su condición de principal referente nacional del melón Piel de Sapo y uno de los territorios con mayor producción de sandía del país.

Después de un ejercicio especialmente complicado, la región afronta la campaña de 2026 con un optimismo contenido. La superficie dedicada al melón permanece prácticamente estable, mientras que la sandía registra un ligero descenso cercano al 5%, una reducción que responde tanto al elevado coste inicial que conlleva el cultivo como a la prudencia de muchos agricultores tras las pérdidas sufridas en temporadas anteriores.

La principal preocupación en La Mancha vuelve a situarse en la comercialización. La Lonja Agropecuaria Hortofrutícola de Castilla-La Mancha insiste este año en un mensaje que resume la filosofía con la que el sector afronta la campaña: “la clave no es producir más, sino producir mejor y con salida asegurada”. 

Los productores manchegos tampoco son ajenos al incremento de los costes de producción, especialmente en semillas, fertilizantes, combustibles, materiales plásticos y mano de obra, ni a otros problemas como el aumento de los robos en explotaciones agrícolas, una circunstancia que ha llevado a las organizaciones agrarias a reclamar un refuerzo de la vigilancia durante las semanas de máxima recolección.

Pese a ello, las perspectivas comerciales resultan más alentadoras que hace un año. La evolución del consumo favorece especialmente a la sandía durante los episodios de altas temperaturas, mientras que el melón Piel de Sapo mantiene intacto su prestigio como una de las frutas más representativas del verano español. La fortaleza exportadora del sector, unida a la calidad de las producciones y a la creciente profesionalización de agricultores y empresas comercializadoras, permite mirar al futuro con mayor confianza.

Si la climatología mantiene un comportamiento favorable y el mercado continúa absorbiendo la oferta con normalidad, la campaña de 2026 puede convertirse en el ejercicio de la consolidación tras las dificultades vividas el año anterior. Pero todavía no hemos llegado al 25 de julio, una fecha que marca el inicio de la campaña manchega y las semanas fuertes para las ventas de melón y sandía, por lo que aún está todo en juego con la esperanza de que todo funcione mejor que el año pasado.

Acceso a la noticia en la página 2-4 del dossier de Melón y Sandía en el ejemplar de Valencia Fruits. 

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