El presidente de la Asociación Española del Kaki, Pascual Prats, confirma que esta campaña hay menos volumen de producción que el año de la DANA

El presidente de AEKAKI, Pascual Prats, en el stand de la asociación en Fruit Attraction 2025. / ÓSCAR ORZANCO
Óscar Orzanco. Redacción.
El sector del kaki español ha llegado al arranque de la temporada con una cosecha muy corta. Una escasez derivada, principalmente, por los perjuicios que ha dejado en el campo la adversa climatología y los problemas de cuajado. Tres episodios de granizo, uno en agosto, otro en septiembre y un tercero el primer día de octubre, han cercenado de forma notable el volumen de producción previsto inicialmente.
Evaluando la situación actual (a comienzos de octubre), el presidente de AEKAKI, Pascual Prats, expone que en estos momentos “el volumen de cosecha se sitúa por debajo de las 240.000 toneladas, cuando el potencial productivo inicial se aproximaba a 320.000. Y habrá que restar los daños que provoquen las plagas”.
“El 1 de octubre volvió a caer granizo en localidades como Tous, Gabarda, Anetella, Beneixida de Alcantara, Cárcer o Alberic. Tras este episodio de pedrisco, la cosecha global va a bajar, sin ninguna duda, de 240.000 toneladas, y ya se puede confirmar que hay menos producción que en 2024, el año de la DANA. Con estos datos, sin duda, va a faltar fruta”, explica el presidente de AEKAKI.
Sobre el arranque de la campaña, Prats comenta que “va muy lento. Todavía está haciendo bastante calor y se está retrasando el viraje de color en la fruta. Por ello, en este inicio de temporada estamos recolectando menos producto de lo esperado”.
En cuando al desarrollo comercial del ejercicio, el presidente de AEKAKI asegura que tener una cosecha corta no garantiza que sea una temporada fácil de gestionar. “El año de la DANA en Valencia, acontecida 29 de octubre de 2024, contábamos con una cosecha normal y la gota fría se encargó de dañar una parte importante de la producción. A partir de ese momento los precios del kaki, que ya estaban bajando, comenzaron a subir ante la escasez de fruta que se generó. Este año tenemos poca fruta desde el minuto uno, pero cada temporada es diferente. Si hay una demanda normal, va a faltar fruta, pero habrá que ver cómo se comportan los mercados y si los precios evolucionan en consonancia a la escasez de producto”, explica Pascual Prats.
“No obstante, considero que si regulamos y dosificamos de forma correcta la salida de la fruta, ya que este año desde el arranque no tenemos presión por un exceso de oferta, esta campaña podemos obtener buenos precios. La fruta con calidad hay que venderla bien. Otro aspecto es que al final sea un ejercicio rentable, porque el volumen de cosecha se ha reducido de forma notable y los costes se han disparado. Habrá que analizar los resultados al final de la campaña”, puntualiza Pascual Prats.
Entre las complicaciones que presenta el ejercicio, este año hay una elevada cantidad de fruta afectada por el pedrisco. En este sentido, el presidente de AEKAKI explica que hay campos que presentan pérdidas de entre el 80% y el 100% y no se recolectarán, pero también hay explotaciones con menos porcentaje de daños, en los que hay parte de la fruta que puede comercializarse en el mercado. Por ello, “este año habrá que esmerarse especialmente en la recolección y en los almacenes para evitar la llegada a los mercados de kaki que no reúna las condiciones de calidad adecuada debido a los daños provocados por el granizo, lo que podría perjudicar seriamente la imagen del producto y el desarrollo de la campaña”, afirma el dirigente de la asociación.
En estos compases iniciales de la temporada, la Asociación Española del Kaki aboga por arrancar la campaña sin precipitarse, con fruta de buena calidad que permita exigir buenos precios. Sin un exceso de oferta existe más margen para gestionar la campaña. Además, quieren trasladar a sus clientes un mensaje unificado: hay una merma importante, los gastos se han incrementado y no se puede regalar la fruta.
Evolución del cultivo
En cuanto a la evolución del cultivo del kaki en la Comunitat Valenciana, Pascual Prats señala que, en general, “se están abandonando muchas tierras, pero el kaki, tras seis años de descenso de superficie, lleva dos ejercicios manteniendo estable el número de hectáreas. El antiguo ‘boom’ del cultivo se frenó debido a una combinación de incremento de costes, proliferación de plagas y una notable falta de relevo generacional Se ha pasado de 18.500 hectáreas a 14.000, pero durante los dos últimos años se ha mantenido esta cifra”.
“Y estamos en un momento —precisa— en el que un 90% de las plantaciones las están realizando empresas o comercios para tener producciones propias. El agricultor pequeño, en líneas generales, no está renovando o plantando más. En el campo hay mucha gente mayor, que no tiene relevo generacional, y al final deja la actividad por su edad y las tierras quedan abandonadas”.
“Hay que tener en cuenta que el cultivo del kaki se ha vuelto complicado y muy profesional. Nada comparable a las escasas exigencias que requería esta fruta cuando comenzó a despegar en la Ribera del Xúquer. Ahora hay que estar a pie de campo continuamente. Las armas para luchar contra las plagas son muy limitadas, los productos disponibles cada vez son más caros, y los costes en campo se han disparado”, concluye Pascual Prats.
Consumo
El consumo de kaki continúa creciendo año tras año y crece el interés por el producto. Es una tendencia positiva que desde AEKAKI quieren aprovechar, cuidando especialmente la calidad de la fruta que llega al mercado. Muchos consumidores y mercados todavía no conocen las cualidades de esta fruta que todavía tiene un margen importante para crecer. Por ello, la asociación continuará desarrollando en 2026 la campaña ‘Se llama kaki’, que se inició en 2024, para posicionar esta fruta entre los distribuidores y consumidores.
Según los datos publicados en el año 2025, el consumo de fruta se ha incrementado ligeramente en España, y en el caso concreto del kaki la evolución también es positiva. No obstante, en los hogares el consumo de esta fruta se sitúa actualmente en 0,75 kilos per cápita, lo que deja un amplio margen para el crecimiento, y en este camino la promoción es importante. El consumo de kaki es especialmente alto en la denominada generación Silver, pero desde AEKAKI abogan también por llegar a los consumidores más jóvenes, y para ello comunicar y dar a conocer el producto resulta fundamental.
Por ello, la Asociación Española del Kaki va a aprovechar su presencia en Fruit Attraction, que se celebra del 6 al 8 de octubre en Madrid, para continuar con su campaña de comunicación ‘En cualquiera de sus variedades o formas de consumo… Se llama Kaki’.
El objetivo de esta iniciativa, que finaliza este año, es informar de las cualidades, beneficios y curiosidades de esta fruta para posicionarla entre los distribuidores y consumidores, ponerla en valor y darle un posicionamiento integrador a la categoría, más allá de la forma de consumo, denominación o marca comercial bajo la que se presente al público. Y para trabajar con este objetivo, Fruit Attraction es el escenario idóneo. Se celebra coincidiendo prácticamente con el arranque de la campaña, lo que permite mostrar el producto y ofrece la oportunidad de hablar con los clientes.
Además, la asociación participa en una iniciativa europea de información y promoción de las frutas en la Unión Europea, concretamente en España y Alemania. Se trata del programa EU Fruit Basket, que se desarrolla bajo el mensaje “Fruit your day”, en el que se comunican las bondades del kaki junto con el kiwi, el melocotón y la nectarina.
La iniciativa de AEKAKI (Valencia) y ASEPOP Velventou (Grecia) busca aumentar las ventas y exportaciones de estas frutas a través de este proyecto que arrancó en mayo de 2024 y finalizará en abril de 2027.





