Del campo a la web: el cereal ecológico en el mercado virtual

Gregal abril 2021
Fedemco 2021 01
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El proyecto Ecocereal+ busca apoyar la comercialización del cereal ecológico sin que pierda su valor en el mercado

El objetivo de la plataforma es sencillo: poner en contacto a productores de cereal ecológico y a la industria transformadora. / ARCHIVO

Sergio Marín Lafuente. Efeagro.

Sin perder ni un ápice del mimo y el cuidado que requieren los cultivos ecológicos, este tipo de agricultura se moderniza y salta a internet en un nuevo mercado virtual que permitirá la compraventa de cereal ecológico a uno y otro lado de los Pirineos.

Se trata del proyecto Ecocereal+, que busca apoyar la comercialización de este tipo de grano sin que pierda su valor en un mercado que, hasta ahora, estaba “bastante desestructurado”, explica la responsable de Desarrollo de Negocio en Fundación Parque Científico Tecnológico Aula Dei (PCTAD), Ana de Diego.

Esta entidad lidera este proyecto de cooperación transfronteriza junto a Aragón Exterior (AREX) y Coop de France-Occitanie, y que ha sido cofinanciado al 65% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del Programa Interreg V-A España-Francia-Andorra (Poctefa 2014-2020).

Vender sin perder el valor

El objetivo de la plataforma es sencillo: poner en contacto a productores de cereal ecológico y a la industria transformadora para potenciar la comercialización de este grano sin perder trazabilidad ni valor.

Por el momento, cuenta De Diego, las transacciones estarán abiertas dentro del territorio Poctefa, que abarca País Vasco, Navarra, La Rioja, Cataluña, las provincias de Zaragoza y Huesca, Andorra y cinco territorios fronterizos de Francia.

En este particular mercado no hay que pedir la vez, sino que los técnicos de cooperativa suben a la plataforma sus lotes de cereal ecológico -mínimo un camión-, especifican su calidad, establecen un precio mínimo y, a partir de ahí, comienzan las contraofertas de la industria transformadora, apunta la responsable de Gestión Económica, María Martín.

También puede ocurrir al contrario, agrega De Diego, y que sea la industria la que establezca sus necesidades de producto y las cooperativas las que se ofrezcan, o incluso negociar un contrato “a futuro” de un cereal todavía no cosechado.

El certificado de productor ecológico es la carta de entrada a este mercado virtual, donde deben detallarse las características del grano, indica Martín, asegurando así su calidad.”El proyecto quiere fomentar también la producción de calidad diferenciada”, defiende De Diego.

La gestión interna

Ecocereal+ nace en 2017 ante una “atomización” de la producción ecológica que dificultaba su comercialización, reconoce la responsable de Desarrollo de Negocio, que fija Aragón como territorio “piloto” y mira a Francia como aprendizaje.

En el país galo, existen unas entidades intermedias de almacenaje que conocen anticipadamente las necesidades del sector transformador, coordinan la producción de las diferentes cooperativas y preguntan por sus previsiones de cosecha, narra De Diego.

La plataforma, continúa, quiere contribuir también a la recopilación de información sobre previsión de campañas a través de un espacio privado para los productores.

En este espacio, el técnico de cooperativa da de alta a sus agricultores para que puedan compartir información sobre su siembra, previsiones de cosecha y cosecha final, lo que permite al técnico conocer a la perfección el volumen y las características del producto a comercializar.

Esta información es especialmente relevante en un producto como el cereal ecológico porque, como no se trata, hay que intentar venderlo “lo antes posible”, admite de Diego.

Lo ecológico puja al alza

La plataforma digital es resultado de varias mesas de trabajo transfronterizas en los agentes implicados han lanzado sus propuestas y han expuesto sus necesidades.

De estas mesas ha salido también el otro fruto de Ecocereal+: un manual de buenas prácticas con recomendaciones sobre erosión del suelo, posibles plagas, almacenaje o transporte, entre otros, señala Martín.

Con ambas herramientas se pretende impulsar una agricultura ecológica que ha dejado de ser una “moda” para convertirse en una “tendencia” que ha incrementado en la última década un 65% su superficie en la Unión Europea y, solo en Aragón, 22.000 hectáreas se dedican a este tipo de cereal.

“La producción y el consumo ecológicos es una tendencia al alza y a consolidarse”, concluye De Diego.