El informe analiza cómo internet, las redes sociales y los nuevos formatos digitales están transformando los hábitos de alimentación y la percepción de determinados alimentos, como el zumo de naranja

Un momento de la presentación en la que se emitió uno de los vídeos de la campaña ‘Nada más que zumo. Nada menos que zumo’. / CGC
Valencia Fruits. Redacción.
El sector citrícola español ha presentado hoy el informe “Efectos de la (des)información en los hábitos de alimentación actuales. El caso del zumo de naranja”, impulsado por el Comité de Gestión de Cítricos (CGC) y Zumos Valencianos del Mediterráneo (Zuvamesa), con el respaldo de la Generalitat Valenciana. La investigación analiza el impacto de la desinformación alimentaria en la percepción pública de los alimentos y los hábitos de consumo y profundiza en el caso paradigmático del zumo de naranja 100% exprimido.
El estudio aborda cómo internet, las redes sociales, los influencers o los nuevos formatos digitales han transformado la manera en que la ciudadanía se informa sobre nutrición y salud. El acceso a la información se ha vuelto más fácil que nunca. No obstante, en este nuevo ecosistema mediático marcado por la viralidad y la simplificación, también proliferan mensajes alarmistas, titulares sensacionalistas y contenidos que, pese a su apariencia de rigor, carecen de una base científica sólida.
El informe ha contado con la participación del grupo de investigación ALIMNOVA de la Universidad Complutense de Madrid, responsable de la revisión científica de las publicaciones analizadas, así como de los datos aportados relativos al zumo. Asimismo, también ha colaborado la consultora ZINK, especializada en el análisis de tendencias y encargada de estudiar cómo se construyen actualmente las percepciones alimentarias en el ámbito digital.
Centrado en el zumo de naranja como uno de los casos más representativos de este fenómeno, el informe incorpora un análisis específico de determinados contenidos digitales y concluye que buena parte de las informaciones negativas difundidas en los últimos años sobre el zumo 100% exprimido presentan errores metodológicos, confusión entre categorías de productos o extrapolaciones incorrectas de estudios científicos. Además, propone una serie de recomendaciones y buenas prácticas para una comunicación más responsable sobre el zumo y los cítricos.
La presidenta del CGC, Inmaculada Sanfeliu, ha advertido durante la presentación que “la desinformación alimentaria no sólo genera confusión y condiciona las decisiones de consumo, sino que también puede perjudicar seriamente a sectores estratégicos como el citrícola”. En este sentido, ha defendido la necesidad de “combatir los bulos y el ruido con evidencia científica, contexto y divulgación responsable”.
El acto también ha contado con la participación de la directora general de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llin quien ha reiterado el compromiso de la Conselleria con el sector citrícola y la iniciativa sectorial ‘Nada más que zumo. Nada menos que zumo’: “La Conselleria mantiene un apoyo firme y continuado al sector citrícola, acompañándolo en los retos actuales de competitividad, sostenibilidad y defensa del producto valenciano. Seguiremos trabajando de la mano del sector para reforzar su valor, mejorar su posicionamiento en los mercados y respaldar iniciativas que, como esta, contribuyen a poner en valor la calidad y la evidencia científica frente a la desinformación”, ha señalado la directora general.
La directora general ha subrayado que “la Comunitat Valenciana no se entiende sin sus cítricos ni sin las personas que los cultivan, los comercializan y trabajan cada día para defender su valor en los mercados. Se trata de un sector estratégico no sólo desde el punto de vista económico, sino también social y territorial, que contribuye a mantener vivo el medio rural y a proyectar la imagen de calidad de nuestros productos en el exterior”.

De izquierda a derecha, Carlos Artilles, consejero delegado de Zuvamesa; Inmaculada Sanfeliu, pta. del CGC y Juan De los Ángeles, consultor en Innovación y tendencias de Zink. / CGC
‘Nada más que zumo. Nada menos que zumo’
La presentación del informe se enmarca en la iniciativa sectorial ‘Nada más que zumo. Nada menos que zumo’, puesta en marcha en 2025 para reivindicar el valor del zumo de naranja 100% exprimido frente a la creciente desinformación detectada en internet y las redes sociales.
Como parte de esta iniciativa, el sector lanzó el año pasado el videojuego educativo Zumotron, una herramienta divulgativa diseñada para acercar la realidad de la cadena de valor del zumo de naranja al público general, desmontar mitos sobre el zumo de naranja 100% exprimido y poner en valor el papel de la industria de transformación como actor clave del sector citrícola.
Este año, además del informe presentado, el sector también ha lanzado una divertida campaña en las redes sociales del CGC (Instagram, TikTok, X y LinkedIn) bajo el lema “Presumo de mi zumo”. A través de diferentes piezas gráficas y audiovisuales que se irán publicando en los próximos días, la campaña busca conectar con el público más joven para desmentir falsas creencias en clave de humor.
“El objetivo no es sólo defender un producto sano y natural, sino desmentir desde el humor determinados mensajes en voz de quien lo ha sufrido directamente: la naranja”, ha indicado Carlos Artigues, consejero delegado de Zuvamesa. “Además, es más necesario que nunca fomentar una comunicación más rigurosa y responsable sobre alimentación y salud, y sobre el zumo 100% en particular. Creemos que es fundamental ayudar a los consumidores a distinguir entre evidencia científica y desinformación”.
El valor económico, social y medioambiental del zumo
La industria del zumo es una pieza fundamental de la cadena de valor citrícola, ya que actúa como mecanismo regulador del mercado de fresco al tiempo que valoriza la cosecha.
Cada año, España transforma en zumo 100% exprimido alrededor de 1,2 millones de toneladas de naranjas y clementinas que, por diversos motivos, como el calibre o defectos en la piel a causa de fenómenos meteorológicos adversos, no se comercializan en el mercado de fresco, lo que contribuye no solo a reducir el desperdicio alimentario, al evitar que esta fruta acabe como residuo orgánico, sino también a fortalecer la importante función medioambiental que desempeña el zumo. Y es que del cítrico se aprovecha todo: la pulpa para la industria alimentaria, la piel para la fabricación de aceites esenciales o las cáscaras sobran-tes para elaborar pellets destinados a la alimentación animal. Un claro ejemplo de economía circular.
Asimismo, cabe destacar que el sector citrícola genera más de 280.000 empleos directos, sostiene a unas 300 empresas y aporta entre 4.000 y 4.700 millones de euros al año por campaña.
Más información y acceso al informe en: www.nadamasquezumo.com






