El sector alerta de la presencia de un virus sin cura en plantaciones jóvenes y reclama el arranque inmediato de los árboles afectados y ayudas para compensar a los productores

El balance positivo de la campaña ha quedado ensombrecido por la aparición de la clorosis nervial amarilla. / ARCHIVO
Angélica Quintana. Efeagro.
La clorosis nervial amarilla se ha convertido en una nueva amenaza para el sector citrícola español, especialmente para las principales zonas productoras de limón del país, Murcia y Alicante, donde su detección en plantaciones jóvenes ha encendido todas las alarmas. La preocupación llega, además, en un momento especialmente favorable para el cultivo, tras una campaña marcada por precios récord y una elevada calidad de la fruta.
El limonero vivió un fuerte proceso de expansión hace aproximadamente quince años, cuando se convirtió en uno de los cultivos más atractivos para los agricultores. En 2010, la superficie dedicada a este cítrico alcanzaba las 39.750 hectáreas. Desde entonces, el crecimiento ha continuado hasta situar a España como el segundo productor mundial de limón, solo por detrás de Argentina, y como el primer exportador de limón fresco.
Actualmente, el cultivo ocupa 54.055 hectáreas en el conjunto del país, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). De esta superficie, 28.442 hectáreas se localizan en la Región de Murcia, 15.884 en la Comunidad Valenciana y 8.821 en Andalucía.
El limonero vivió un fuerte proceso de expansión hace aproximadamente quince años, cuando se convirtió en uno de los cultivos más atractivos para los agricultores
La campaña de recolección acaba de finalizar con resultados muy positivos tanto para la variedad Fino como para la Verna. El director de la interprofesional Ailimpo, José Antonio García, la ha definido como “una campaña para recordar”, después de que ambas variedades alcanzaran cotizaciones históricas.
Según las estimaciones actuales del sector, la producción final se situará entre 1,08 y 1,10 millones de toneladas, por encima de la previsión inicial de 1,02 millones realizada en septiembre. Los precios medios percibidos por los agricultores han rondado entre los 50 y 55 céntimos por kilogramo para el limón Fino y los 90 céntimos por kilogramo para la variedad Verna.
García atribuye estos resultados a cuatro factores principales. Por un lado, las heladas registradas en Turquía redujeron en un 50% sus exportaciones hacia la Unión Europea. A ello se suma una calidad de la fruta que califica como la mejor de la última década, un consumo muy dinámico en los mercados europeos y la capacidad del sector para repercutir el incremento de los costes de producción en la cadena comercial.
Por su parte, el presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, también ha calificado la campaña de histórica. Según ha señalado, el precio del limón Fino aumentó un 30%, mientras que el Verna llegó a alcanzar los 1,20 euros por kilogramo en origen. Asimismo, las partidas destinadas a la industria de transformación para zumo llegaron a pagarse a 46 céntimos por kilogramo.
Sin embargo, el balance positivo de la campaña ha quedado ensombrecido por la aparición de la clorosis nervial amarilla, una enfermedad viral para la que actualmente no existe tratamiento curativo y que ya está presente en países como Turquía, China, Italia y Estados Unidos.
Andreu recordó que la primera señal de alarma surgió durante una jornada informativa celebrada en Elche a principios de marzo. Durante la presentación, un ingeniero de Sanidad Vegetal de la Comunidad Valenciana mostró imágenes de plantaciones afectadas en Turquía. Al observar las fotografías, un agricultor identificó los mismos síntomas en su propia explotación.
“Un agricultor levantó la mano al ver la diapositiva de las hojas de un limonero afectadas por el virus y dijo: eso lo tengo yo en mi huerto. Entonces, hubo en la sala pánico escénico”, relató Andreu. Al día siguiente, los técnicos realizaron una toma de muestras que confirmó la presencia de la enfermedad.
Según Ailimpo, la clorosis nervial amarilla ya ha sido detectada en limoneros de uno y dos años de al menos doce explotaciones de Alicante y otras cinco de la Región de Murcia
La situación genera inquietud en el sector debido a que se trata de un virus que no estaba presente hasta ahora en España. García considera que su entrada se ha producido a través de material vegetal infectado procedente de viveros encargados de suministrar los plantones.
En este sentido, Andreu apunta a viveros situados en Castellón y en el sur de Tarragona como posible origen del foco, pese a que los plantones comercializados disponían de certificaciones oficiales de sanidad vegetal. Además, estima que durante 2024 y 2025 se han plantado cerca de nueve millones de árboles en el sector, por lo que existe el riesgo de que una parte de ellos pueda estar afectada.
Desde la Asociación de Viveristas de Tarragona han señalado que todo el material vegetal de reproducción de cítricos que sale de sus instalaciones es sometido previamente a los análisis virológicos exigidos por la normativa vigente.
Ante esta situación, Ailimpo, Asaja Alicante y UPA Murcia coinciden en que la única vía para contener la enfermedad pasa por localizar los árboles infectados, proceder a su arranque y desinfectar posteriormente las parcelas afectadas. Asimismo, reclaman a las administraciones autonómicas ayudas económicas para compensar a los agricultores afectados.
La Comunidad Valenciana ya ha publicado una orden que obliga al arranque de las plantas infectadas y trabaja en una nueva normativa para regular las indemnizaciones. En cambio, las organizaciones agrarias critican que la Región de Murcia, principal zona productora de limón de España, únicamente haya aprobado hasta el momento una resolución reconociendo la presencia del virus.
Ailimpo, Asaja Alicante y UPA Murcia coinciden en que la única vía para contener la enfermedad pasa por localizar los árboles infectados, proceder a su arranque y desinfectar posteriormente las parcelas afectadas
“Hay que arrancar y quemar”, ha afirmado Andreu. El temor del sector, según García, es que la enfermedad pueda pasar de las plantaciones jóvenes a las adultas. De producirse esta situación, Antonio Moreno, responsable de Agricultura y Agua de UPA Murcia, advierte de que la expansión del virus podría multiplicarse rápidamente y comprometer una parte importante del potencial productivo del limón español.




