Las nuevas recomendaciones inciden en el uso de los umbrales de intervención, la alternancia de modos de acción y la correcta aplicación de los tratamientos ante el aumento de la incidencia, especialmente en la Plana de Castellón

Las instrucciones incluyen la alternancia de los distintos modos de acción de los acaricidas y una mejora de las aplicaciones para aumentar su eficacia. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) han trasladado nuevas recomendaciones para mejorar el control de los ácaros en los cítricos ante el incremento de su incidencia, especialmente en las comarcas de la Plana de Castellón. Las actuaciones combinan recomendaciones técnicas para los citricultores con nuevas líneas de investigación orientadas a adaptar las estrategias de control a las condiciones actuales.
La araña roja (Tetranychus urticae) se ha consolidado como una de las principales amenazas fitosanitarias para los cítricos en la Plana de Castellón. El clementino y el limonero son las especies más sensibles a sus ataques, que pueden provocar decoloraciones y desecación de las hojas, intensas defoliaciones durante el verano y daños en los frutos. Estos últimos pueden presentar manchas herrumbrosas difusas por toda la superficie y, cuando los ataques son fuertes, adquirir un color gris sucio.
Entre las principales recomendaciones se encuentra la necesidad de realizar tratamientos únicamente cuando se superen los umbrales de intervención establecidos, evitando aplicaciones basadas únicamente en la presencia de hojas sintomáticas. En caso de ser necesario intervenir, se aconseja utilizar los acaricidas autorizados alternando los diez modos de acción disponibles para reducir el riesgo de aparición de resistencias.
La araña roja (Tetranychus urticae) se ha consolidado como una de las principales amenazas fitosanitarias para los cítricos en la Plana de Castellón. El clementino y el limonero son las especies más sensibles a sus ataques
La correcta aplicación de los productos fitosanitarios constituye otro de los aspectos destacados. Para ello, se recomienda trabajar con equipos bien calibrados y boquillas de baja deriva, además de asegurar un adecuado mojado de la copa para que el tratamiento alcance tanto el envés de las hojas como el interior de las colonias, donde se concentra la plaga.
A estas medidas se suman distintas prácticas preventivas y culturales. Entre ellas, mantener un riego regular para evitar el estrés hídrico, realizar una fertilización equilibrada y favorecer una estructura de copa que permita la penetración de los tratamientos. También se plantea valorar el uso de cubiertas vegetales entre líneas para favorecer la presencia de fitoseidos.
Nuevas líneas de seguimiento e investigación
Las actuaciones previstas contemplan además una revisión de la estrategia de control integrado de los ácaros en cítricos. Para ello, se actualizarán los métodos de seguimiento y los umbrales de intervención, establecidos hace años y susceptibles de adaptarse a la situación actual.
Asimismo, se estudiará la influencia de las condiciones climáticas en la proliferación de los ácaros, la posible aparición de resistencias a los principales acaricidas registrados y la eficacia de los tratamientos disponibles.
La directora general de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llín, ha señalado que la evolución de la plaga exige adaptar de forma continua las estrategias de control para ofrecer a los citricultores herramientas eficaces ante un escenario cada vez más condicionado por las altas temperaturas y la sequedad ambiental.



