Plataneras de La Palma: luchando entre las cenizas

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Los daños por las cenizas y la afectación en estructuras de riego, principales riesgos para el plátano de La Palma

Unas 10.000 familias palmeras dependen del plátano, un cultivo que supone el 50% del PIB de la isla. / KIKE RINCÓN. EUROPA PRESS

Raquel Fuertes. Redacción.

El impacto de la erupción de La Palma llega al plátano de Canarias con fuerza. A la superficie arrasada por la lava hay que sumar en el corto plazo los daños por cenizas, que llegarán en diferente medida a todas las plantaciones de la isla, y la afectación de las estructuras de riego que puede comprometer la producción en el medio plazo.

Domingo Martín, presidente de Asprocan y gerente de Cupalma, ha hablado con Valencia Fruits para detallarnos cuál es la situación a 27 de septiembre para las explotaciones plataneras de la isla: al margen de las explotaciones cubiertas por la lava (unas 200 hectáreas, por el momento), “lo más grave, ahora, son las cenizas volcánicas. A medio plazo, el riego”. Muchas hectáreas de la isla, que produce algo más de la tercera parte del total de plátano de Canarias y que supone el 50% del PIB de la isla, se pueden ver afectadas por la actividad del volcán y las ayudas solo llegarán después de la declaración de la isla como zona catastrófica.

Hablamos con Domingo Martin ocho días después de que el volcán de Cumbre Vieja iniciara una erupción de la que advirtieron previamente sismólogos y vulcanólogos (esencial para que no haya habido que lamentar víctimas humanas) y la conversación transcurre cuando el volcán llevaba media hora parado, aunque volvió a la actividad transcurridas apenas unas horas.

Cuando aún no se sabe si el volcán de La Palma continuará activo durante mucho más tiempo y en horas en las que casi se ha detenido el tremor volcánico, ya hay daños por la erupción inmediatos y muy visibles para la agricultura isleña: “las áreas afectadas directamente por la lava”, aunque lo que más preocupa en estos momentos son las cenizas volcánicas que “están cubriendo todo el Valle de Aridane y esta parte (oeste) de la isla. Son pequeños cristales que rozan la fruta y le da un aspecto externo que impide su comercialización. Además, la ceniza será un problema que afectará a la práctica totalidad de la isla en mayor o menor medida, dependiendo de hacia dónde se dirija el viento”.

Como señala Domingo Ríos, jefe de servicio de Agricultura del Cabildo de Tenerife y profesor asociado de Producción Vegetal de la Sección de Ingeniería Agraria de la Universidad de La Laguna, muchas veces, cuando la ceniza que cae es grande y se puede decir que son trocitos de “picón”, puede producir microrroces entre las “manos” de las piñas de plátanos o golpeteos sobre la fruta, y en ambos casos estropearla.

El gerente de Cupalma también señala el problema de las comunicaciones. “Hay que ver cómo afectan los cortes de carreteras para acceder a las plantaciones. No sabemos si va a haber una zona importante de fincas que no se puedan atender, aunque tal vez se habiliten pistas que permitan el acceso aun a costa de hacer más kilómetros, pero eso en esta situación es secundario. Aunque sea más complicado llegar a las plantaciones, si no hay un cambio en el camino de la lava, se podrá llegar a las fincas por uno u otro camino. Es un tema de seguridad e incomodidad”.

Algo que preocupa mucho es el posible corte de las tuberías de riego. “Puede darse un problema grave si la lava no se para y sigue avanzando, provocando el corte de las tuberías de agua. Eso impediría regar durante un tiempo estos cultivos y se podrían perder. El Consejo Insular de Aguas y las comunidades de regantes están buscando ideas para pasar por debajo de la lava o por arriba. O venir de zonas como Fuencaliente, a varias decenas de kilómetros, lo que conllevaría implementar una tubería de muchos kilómetros en muy poco tiempo”.

La “práctica totalidad de La Palma se va a ver afectada por las cenizas. El 60% de la zona platanera de la isla está en la zona afectada directamente por el volcán”. Hay que recordar que la isla de La Palma dedica unas 3.000 ha de superficie al cultivo del plátano, lo que supone alrededor de un 40% de la superficie cultivada total de la isla (algo más de 7.600 hectáreas en total).

En cuanto a la situación de los afectados, Domingo Martín destaca a las familias que han perdido sus casas o la lava vaya a pasar por sus terrenos, “lo demás es un daño como si viniera un temporal de viento. Aunque con la agravante de que en este caso los daños no los cubre el seguro colectivo y estamos esperando que se declare zona catastrófica para poder acceder a otras ayudas por daños director o indirectos por el volcán. Si esto ocurre será como el daño que produce el viento en otros episodios y a medio plazo se resolverá”.

En cuanto al suministro de fruta, sí hay cierto riesgo en cuanto al plátano procedente directamente de La Palma (supone el 34,6% de la producción de plátano de Canarias) por el problema de pérdida de la calidad por las cenizas. “Estamos intentando resolverlo con la limpieza de la fruta en campo con agua o con aire para que no tenga tanto daño”. En esta lucha por resurgir de las cenizas, si se puede conseguir limpiar la fruta, “la disminución en kilos será menor”. Hasta ahora “los daños han sido importantes porque no hemos tenido elementos para eliminar esa ceniza en el campo. Si podemos implementar un sistema para la limpieza en campo, las pérdidas serán menores. En cualquier caso, no habrá desabastecimiento porque están las demás islas”.

Para recuperar la actividad normal una vez se haya detenido la erupción “habrá que abrir de nuevo carreteras y ver cómo están las conducciones de agua. Si recuperamos pronto el riego, el plátano es un cultivo que tiene la ventaja de reactivarse enseguida si se dan buenas condiciones climáticas. Si dominamos las pérdidas de calidad con medidas en el campo, será relativamente rápido”.

Por el momento, ante el riesgo que supone acceder a la zona del Valle de Aridane afectada por el volcán y con el objetivo de dejar las vías libres para facilitar a los vecinos poder recuperar sus enseres personales, así como a los equipos de seguridad y emergencia, se acordó aplazar la recogida de plátanos de la zona hasta realizar una nueva valoración de la situación el 28 de septiembre.

Peticiones de Asprocan

Asprocan ha valorado el anuncio de que habrá “ayudas inmediatas” para los afectados por la erupción volcánica de La Palma, pero espera a conocer la “concreción de las medidas urgentes específicas para el sector agrícola”. Ante el compromiso del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que habrá ayudas inmediatas, y un plan de reconstrucción de La Palma, Asprocan ha señalado que la primera necesidad del sector agrícola es dotar de coberturas inmediatas a las producciones afectadas. Con estas medidas “evitaríamos la pérdida de la producción en la denominada ‘zona cero’ que cubre alrededor de 200 hectáreas de platanera; así como en las zonas indirectamente afectadas de alrededor, donde se suman hasta 1.400 hectáreas, aproximadamente”, indica Asprocan en un comunicado.

La segunda reivindicación es la que afecta a las empresas (de empaquetado y auxiliares) de toda la cadena de producción y exportación de Plátano de Canarias, que han manifestado la necesidad de contar con una cobertura (mecanismos de ERTE), como la anunciada por el Gobierno.

La tercera necesidad afecta al mantenimiento de los sistemas de regadío. Esto se debe a que toda la zona tiene disposición de agua de riego a partir de tres canalizaciones, una de las cuales ya está inutilizada, que es la que pasa por la localidad de Todoque, y una de las otras dos está en la costa. Según Asprocan, dada la complejidad y el tiempo que conllevaría sustituir cualquiera de estas dos líneas de abastecimiento, es necesaria la disposición, inmediata, de un plan que pueda garantizar que estas vías puedan ser sustituidas por un sistema alternativo, en caso de que sean afectadas próximamente.

Efectos de las cenizas

La Palma es una isla en la que la agricultura tiene un gran peso y, además de los cultivos que han quedado arrasados por la lava que fluye por las diferentes fisuras del nuevo volcán de La Palma habrá que sumar otros daños que provocará la ceniza, ya que tapa la luz del sol y, con ello, disminuye la posibilidad de que las plantas produzcan la fotosíntesis. El experto Domingo Ríos explicaba a Efe que la ceniza podría tener algún efecto positivo sobre el suelo, pero eso será a largo plazo, pues mientras dure la erupción su influencia será negativa.

Por el momento, las pérdidas de los agricultores de La Palma serán “cuantiosas” mientras dure la erupción volcánica, y después deberá pasar bastante tiempo hasta que se llegue al óptimo productivo, señala Ríos.
En La Palma predominan los cultivos de viña, papa, millo y plátano, este último muy presente en la zona de Los Llanos de Aridane, donde la lava se acerca al mar al cierre de esta edición. La ceniza perjudicará tanto a los productos que están al aire libre como a los cultivos bajo invernadero, ha señalado Domingo Ríos.

Domingo Ríos detalla que, en el caso de los invernaderos, la ceniza dificulta la fotosíntesis y, en función de su mayor o menor grosor, también influye en las propiedades del plástico, de forma que si es más bien grande provoca microrrajados que no siempre se ven a simple vista pero que inciden en la durabilidad del material.

Y si el cultivo está al aire libre, caso de las plataneras, la ceniza paraliza mucho la fotosíntesis, la respiración y la transpiración, haciendo que la planta colapse y pierda producción, con lo que se producirán daños “muy importantes” para los agricultores.

En cuanto a cómo proceder, Ríos señala la importancia de lavar la cubierta de los invernaderos y de las plantas, pero ha recordado que muchas instalaciones tendrán problemas de agua porque se han producido cortes de suministro.