La revolución tecnológica llega al sector de las verduras congeladas

Las empresas del sector utilizan agricultura de precisión para sus cosechas, que incluye herramientas digitales avanzadas como imágenes satelitales o drones, sistemas de trazabilidad y automatización de procesos

La innovación aparece en todas las fases del proceso, desde la planificación del cultivo, en semillas y cosecha, pasando por el procesado, ultracongelación, empaquetado y distribución. / Más que frescas

Valencia Fruits. Redacción. 

La innovación tecnológica está desempeñando un papel cada vez más relevante en el sector de las verduras congeladas. La digitalización del campo y de los procesos productivos permite hoy optimizar el cultivo de las materias primas, mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y reforzar la calidad y seguridad de los productos que llegan al consumidor.

La Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC), que integra a nivel nacional a los principales fabricantes del sector, destaca su trabajo para desarrollar una agricultura de precisión en todas las fases del proceso de sembrado, cosecha y distribución de verduras ultracongeladas.

La agricultura de precisión es un modelo de gestión agrícola que utiliza tecnologías digitales para observar, medir y analizar las condiciones de los cultivos y así tomar decisiones más precisas sobre cada parcela o incluso sobre zonas concretas dentro de una misma finca.

“Utilizar este tipo de tecnología tiene beneficios en dos grandes aspectos: para las empresas, mejorando la eficiencia y la sostenibilidad de los cultivos; y sobre todo para los consumidores, que disfrutarán de productos ultracongelados de gran calidad”, explica Álvaro Aguilar, secretario general de ASEVEC.

Las herramientas de digitalización son diversas: de drones a riego inteligente

La incorporación de herramientas digitales se extiende a todas las fases de la cadena. Desde la planificación del cultivo y la siembra, cuando se tiene en cuenta el tipo de cada semilla y sus cuidados, hasta la compra, pasando por la cosecha, limpieza, ultracongelación, empaquetado y distribución al consumidor final.

Entre las soluciones tecnológicas más implantadas dentro de la agricultura de precisión, se destaca el uso de imágenes tomadas por satélites o drones, los sistemas de trazabilidad digital, para conocer el estado del producto en cada momento y decidir el momento óptimo de recolección, y la automatización de procesos. Algunas empresas también incluyen tecnologías como sensores de campo, sistemas de riego inteligente y herramientas de análisis de datos que facilitan una gestión más eficiente de los cultivos.

Un ejemplo concreto de esta transformación digital es la utilización de sistemas capaces de calcular diariamente las previsiones de cosecha mediante la integración de diferentes parámetros: imágenes satelitales, datos meteorológicos y modelos predictivos basados en la experiencia agronómica. Esta información permite coordinar con mayor precisión las labores de recolección y procesado, garantizando que las verduras se recojan en su punto óptimo.

“La tecnología que usa el sector es diversa y transversal. La propia ultracongelación constituye una tecnología avanzada que se aplica el todo momento. Este proceso permite conservar las propiedades naturales de las verduras y garantizar que lleguen al consumidor manteniendo intactas sus cualidades organolépticas y nutricionales”, detalla Aguilar.

Beneficios directos de la digitalización: mejor calidad, eficiencia y toma de decisiones

Entre los principales beneficios, las empresas del sector destacan la mejora de la calidad del producto, una mayor eficiencia operativa, una trazabilidad más precisa y una mejor capacidad para la toma de decisiones. La optimización de los recursos también incluye mejoras en la gestión del agua, la energía y otros insumos, mejorando la eficiencia global de la actividad.

Más allá de sus beneficios productivos, la digitalización está contribuyendo a la modernización del campo y la profesionalización del sector primario. El intercambio continuo de información y el asesoramiento técnico basado en datos permiten realizar un seguimiento más preciso de los cultivos y adoptar decisiones fundamentadas que benefician tanto a la producción como a la sostenibilidad de las explotaciones.

“Desde hace algunos años las empresas del sector apuestan por la digitalización en todas las fases del proceso. Lo hacen como respuesta a las demandas de una sociedad cada vez más comprometida con una alimentación saludable, segura y sostenible. El resultado es claro: una mejora de la calidad de la materia prima y una mayor capacidad de respuesta ante los retos que plantea la actividad agrícola”, destaca el secretario general.