Planas defiende la regularización de inmigrantes como clave para paliar la falta de mano de obra

El ministro de Agricultura subraya el impacto “muy positivo” de la medida en el sector primario y apela a su dimensión económica, social y ética

En Jaén, en el I Congreso Internacional sobre Biodiversidad y Agricultura. / MAPA

Efeagro.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado que la regularización extraordinaria de inmigrantes aprobada por el Consejo de Ministros tendrá un efecto “positivo e incluso muy positivo” sobre el sector primario y la agricultura española, especialmente en un contexto marcado por el déficit de mano de obra.

Durante su visita al I Congreso Internacional de Biodiversidad y Agricultura celebrado en Jaén, el ministro ha destacado que la escasez de trabajadores agrarios es una de las principales preocupaciones que le trasladan de forma recurrente cooperativas y explotaciones.

En este sentido, ha incidido en la necesidad de contar con trabajadores que contribuyan a desarrollar tareas fundamentales para el cuidado y la transformación del sector agrario.

Planas ha recordado que actualmente el sector primario en España emplea a entre 750.000 y 800.000 personas, de las cuales unas 250.000 son trabajadores por cuenta propia y más de 500.000 por cuenta ajena. No obstante, si se contabiliza el empleo a jornada completa, esta cifra podría situarse en torno a los 700.000 trabajadores.

El titular de Agricultura ha defendido que la regularización extraordinaria constituye “una buena noticia” con una triple vertiente. Por un lado, ha subrayado la importancia de que en un país como España las personas que residen en él cuenten con derechos y obligaciones, lo que implica también su contribución al sistema a través de impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social.

Asimismo, ha valorado el papel de los trabajadores nacidos fuera de España como un elemento clave para el crecimiento económico, destacando su aportación al producto interior bruto y al buen comportamiento general de la economía.

Junto a ello, ha puesto el acento en la dimensión “humana, moral y ética” de la medida, defendiendo la necesidad de tratar a todas las personas de manera respetuosa, con independencia de su situación administrativa.

Planas ha manifestado su respaldo a la decisión adoptada por el Ejecutivo, señalando que ha sido bien recibida tanto por distintos sectores como por organizaciones empresariales agrarias, que han trasladado su apoyo a la iniciativa

En este contexto, ha abogado por evitar que esta cuestión se convierta en un elemento de confrontación política, al considerar que se trata de una medida orientada a favorecer la convivencia y la integración.

Como ejemplo, ha recordado el caso de Jaén, provincia históricamente marcada por procesos migratorios, donde generaciones pasadas se vieron obligadas a emigrar en busca de oportunidades, subrayando que el reconocimiento de derechos y obligaciones es un elemento esencial para cualquier trabajador migrante.