Entrevista al Presidente de Fepex, Cecilio Peregrín

Cecilio Peregrín explica que este ha sido un año lluvioso y ello ha contribuido a aumentar las reservas de agua. / FEPEX
Alba Campos. Redacción.
El presidente de Fepex, Cecilio Peregrín, defiende el papel estratégico de la agricultura murciana como una de las principales despensas hortofrutícolas de Europa. En esta entrevista alerta sobre las consecuencias de una reducción de los caudales del trasvase Tajo-Segura, reclama reciprocidad en las exigencias a las importaciones de terceros países y advierte de que la sostenibilidad ambiental sólo será posible si va acompañada de rentabilidad económica para los productores.
Murcia Fruits. Murcia es una de las grandes potencias hortofrutícolas de Europa. ¿Qué papel desempeña dentro del conjunto del sector español?
Cecilio Peregrín. Efectivamente, la Región de Murcia es, junto con Almería, una de las principales potencias hortofrutícolas de Europa, de hecho, somos considerados la despensa de Europa. Esto refleja la importancia y el peso específico que tiene este sector, no sólo a nivel nacional, sino también europeo. Sin restar importancia a otras regiones y productos, hay que tener en cuenta que, en algunas líneas, Murcia produce y comercializa la mayor parte de la producción nacional. Las hortalizas de hoja, el apio o las brásicas son claros ejemplos.
MF. ¿Qué elementos diferencian al modelo agrícola murciano?
CP. La búsqueda constante de la mejora continua en todos los procesos productivos, la eficiente gestión del agua, la transformación digital que se está llevando a cabo y el compromiso con la producción sostenible y la seguridad alimentaria.
MF. Cuando se habla de agricultura en Murcia, inevitablemente se habla de agua. ¿Cómo valora la situación actual de los recursos hídricos para el sector?
CP. Afortunadamente, hemos tenido un año lluvioso y eso ha contribuido a aumentar las reservas de agua, aunque no tanto en la cuenca del Segura. Sin embargo, la previsión de cambios en las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura, pese a que la cabecera del Tajo registra las mayores reservas de agua que hemos visto nunca, genera una gran incertidumbre. Esto afecta tanto a Murcia como al Levante almeriense. Una reducción en la aportación de caudales sería un auténtico desastre para el sector.
Dicho esto, precisamente por el volumen de agua almacenada que existe actualmente en España, debemos acometer todas las mejoras y planificaciones necesarias para que, cuando llegue la próxima sequía —y cada día estamos más cerca de ella—, estemos mejor preparados.
MF. ¿Qué avances se han producido en los últimos años en eficiencia hídrica y tecnológica?
CP. En Murcia, desde hace tiempo, el 95% de la superficie de regadío utiliza sistemas de riego localizado. Antes hablaba de la digitalización de los cultivos y de sus procesos, pero también podríamos mencionar el uso de drones para detectar plagas y realizar tratamientos fitosanitarios localizados, la utilización de sondas de humedad conectadas a programadores para realizar riegos a demanda o el empleo de polímeros que ayudan a retener la humedad en la raíz. Son sólo algunos ejemplos de una gestión orientada al máximo aprovechamiento de un recurso tan valioso para nosotros como es el agua.
MF. En el marco internacional, ¿cómo está afectando al sector la competencia de países terceros?
CP. En cultivos bajos, como las hortalizas de hoja y las brásicas, de momento no está afectando de forma significativa. No ocurre lo mismo con productos como el tomate, donde existe una fuerte competencia, especialmente por parte de Marruecos. Sus exportaciones a Europa se han multiplicado sin que se estén cumpliendo adecuadamente los controles de volúmenes de entrada ni los precios de referencia, que además se encuentran obsoletos.
MF. Respecto a la agricultura verde, ¿es compatible seguir aumentando la sostenibilidad ambiental sin perder competitividad frente a terceros países?
CP. Cada vez resulta más complicado. No podemos hablar de sostenibilidad ambiental si antes no existe sostenibilidad económica. Nuestros costes de producción han aumentado de forma exponencial en los últimos años debido a la situación geopolítica internacional y sus consecuencias: la guerra de Ucrania, ahora el conflicto entre Irán e Israel, los aranceles impulsados por la Administración Trump, entre otros factores. A ello se suman las sucesivas subidas del salario mínimo y, sobre todo, el absentismo laboral, que reduce la productividad y dificulta cada vez más mantener la competitividad.
En cualquier caso, mediante la incorporación de mecanización y nuevas tecnologías intentamos compensar estos sobrecostes, aunque estamos llegando al límite.
“Existe un auténtico tsunami normativo por parte de la Unión Europea y unas exigencias fitosanitarias para los productores comunitarios que no se aplican a los países terceros”
MF. ¿Se está exigiendo a los productores europeos estándares que no se exigen a las importaciones?
CP. Existe un auténtico tsunami normativo por parte de la Unión Europea y unas exigencias fitosanitarias para los productores comunitarios que no se aplican a los países terceros.
No estamos en contra de la competencia, siempre que sea leal y con las mismas reglas y exigencias que se nos imponen. En definitiva, un mercado único debe regirse por las mismas normas para todos.
MF. ¿Qué medidas debería adoptar la Unión Europea para garantizar una competencia equilibrada?
CP. Exigir a los países terceros las mismas condiciones que impone a los productores europeos; garantizar el cumplimiento de los precios de referencia y de las cláusulas de salvaguarda; y no reducir las ayudas a través de los fondos operativos, que han contribuido de forma decisiva a la modernización de nuestros cultivos, entre otras medidas.
MF. Respecto al consumo hortofrutícola, ¿cómo ha evolucionado en los últimos años?
CP. Desgraciadamente, observamos una cierta desaceleración en el consumo tanto de frutas como de hortalizas. Y resulta paradójico porque vivimos en una sociedad que cada vez muestra una mayor preocupación por comer de forma saludable y equilibrada.
No hay nada más saludable ni más económico que una dieta basada en frutas y hortalizas. Lo recomendable es consumir, al menos, cinco raciones al día.
MF. ¿Qué retos existen para acercar estos productos a los consumidores más jóvenes?
CP. Es una tarea que requiere, sobre todo, pedagogía y que debemos afrontar entre todos: productores, distribución y administraciones públicas.
El principal reto es transmitir a los consumidores, jóvenes o no, que las frutas y hortalizas son beneficiosas para la salud, cuentan con unos estándares de seguridad alimentaria sin precedentes, tienen una gran calidad y, además, son productos asequibles.
MF. ¿Cómo ve el futuro de la agricultura hortofrutícola murciana?
CP. La agricultura en general, y la murciana en particular, lleva toda la vida adaptándose a las circunstancias. No hace tanto tiempo, Murcia era una tierra de secano y hoy, gracias a la iniciativa de sus agricultores, a la mejora de las técnicas de cultivo, a la búsqueda de nuevas variedades adaptadas a las necesidades del mercado y, sobre todo, a la llegada del agua a través del trasvase Tajo-Segura, se ha convertido en la huerta de Europa. Por eso es tan importante que no se modifiquen las reglas del juego en relación con las aportaciones de caudal. En definitiva, el futuro de la agricultura hortofrutícola murciana está asegurado porque seguiremos adaptándonos a las circunstancias de cada momento. Seguiremos siendo resilientes.
Acceso a la entrevista en la página 15 de Murcia Fruits.
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