Entrevista al Presidente de la IGP Melocotón de Cieza, Manuel Ruiz

Manuel Ruiz confiesa sentirse muy optimista de cara a la presente campaña. / IGPMC
La IGP melocotón de Cieza atraviesa una nueva etapa marcada por la ampliación varietal, la adaptación al cambio climático y el refuerzo de su posicionamiento en el mercado nacional. Esta IGP avanza en su consolidación con el objetivo de ampliar su calendario comercial y aumentar el volumen de producto certificado. Su presidente, Manuel Ruiz, analiza los retos y oportunidades de un sector en evolución.
◗ Nerea Rodriguez. REDACCIÓN.
Murcia Fruits. La IGP lleva años consolidada, pero ¿en qué punto real diría que se encuentra hoy la IGP Melocotón de Cieza y qué ha cambiado en los últimos años?
Manuel Ruiz. En estos momentos, la IGP atraviesa una de sus mejores etapas. La incorporación de tres nuevas variedades nos ha permitido ampliar el calendario de comercialización, manteniendo en todo momento los estándares de calidad y las condiciones que caracterizan a nuestro producto.
MF. Ha mencionado la incorporación de nuevas variedades. ¿A qué responde esta decisión y qué aportan a la IGP?
MR. La IGP Melocotón de Cieza se constituyó inicialmente con dos variedades, Baby Gold 6 y Romea. Sin embargo, en los últimos años, las condiciones climáticas —especialmente la reducción de horas frío— han afectado a su comportamiento agronómico y a su regularidad productiva.
Ante esta situación, se optó por incorporar tres nuevas variedades de melocotón amarillo con características organolépticas similares —en términos de sabor, color, firmeza y calibre—, que además permiten cubrir las mismas ventanas de producción.
Gracias a esta ampliación varietal, que eleva a cinco el número total de variedades, hemos logrado extender la presencia del producto en el mercado, manteniendo los estándares de calidad que definen a la IGP.
MF. ¿Cuáles son estas tres nuevas variedades?
MR. Las nuevas incorporaciones son Levante 45, Grocivac-1 y Manolito. Se trata de variedades que se integran en el calendario de producción de forma escalonada, permitiendo ampliar y ordenar la oferta.
La recolección comienza con Levante 45 a principios de junio, seguida de Romea. A continuación, entra Grocivac-1 a comienzos de julio, mientras que Baby Gold 6 se sitúa entre mediados y finales de ese mes. Finalmente, Manolito, que destaca por su firmeza, su buen sabor y su capacidad de permanencia en el árbol, permite cerrar la campaña durante el mes de agosto.
Además, el amplio término municipal de Cieza y la diversidad de microclimas favorecen un escalonamiento natural de la recolección, lo que permite adelantar o retrasar ligeramente las fechas según la zona.
En conjunto, esta combinación varietal y territorial permite que la IGP Melocotón de Cieza esté presente en el mercado desde junio hasta principios de septiembre.
MF. ¿Cómo ha sido la respuesta de los clientes tras los primeros test comerciales realizados con estas tres nuevas variedades?
MR. La respuesta del mercado ha sido positiva. Estas variedades ya se venían cultivando en Cieza desde hace unos años, lo que ha permitido evaluar su comportamiento tanto en campo como en su comercialización.
A partir de esa experiencia, y tras los estudios realizados, se constató una buena aceptación por parte del consumidor, lo que llevó a su incorporación dentro de la IGP Melocotón de Cieza.
Se trata, por tanto, de variedades ya probadas y validadas en el mercado, que ofrecen garantías tanto a nivel productivo como comercial.
MF. ¿Podrían desbancar a las dos variedades tradicionales o se mantendrán?
MR. No se plantea un escenario de sustitución, sino de complementariedad. Las variedades están diseñadas para encajar en un calendario escalonado, sin solapamientos significativos, lo que permite mantener una oferta continua a lo largo de la campaña.
Además, variedades tradicionales como Baby Gold 6 cuentan con un fuerte arraigo entre los consumidores, especialmente entre aquellos que identifican y valoran el melocotón de la IGP Melocotón de Cieza.
En este sentido, todas las variedades están llamadas a convivir, cada una en su momento óptimo de recolección, contribuyendo conjuntamente a reforzar la presencia del producto en el mercado.
MF. ¿Cómo están afectando ya los cambios climáticos a la calidad y al modelo productivo en Cieza?
MR. El principal impacto que estamos observando está relacionado con la reducción de horas frío, que resulta clave para el correcto desarrollo de los frutales. En cultivos como el albaricoque, por ejemplo, esta situación ya se traduce en una menor producción en las variedades tardías.
En el caso del melocotón, el efecto es similar, especialmente en las variedades más tradicionales, como Romea o Baby Gold 6, que presentan mayores dificultades de adaptación a estas nuevas condiciones. Aunque no siempre se produce una merma significativa de la producción, sí se aprecia una pérdida de uniformidad en la fruta, con calibres y formas menos regulares.
Por el contrario, las variedades más recientes, como las incorporadas a la IGP Melocotón de Cieza, muestran una mejor adaptación, lo que refuerza la necesidad de avanzar en la renovación varietal como respuesta a este nuevo escenario climático.
MF. ¿Qué previsión manejan para 2026 y qué porcentaje de la producción de Cieza se comercializará bajo la IGP?
MR. En estos momentos, aún se están realizando los aforos, por lo que es pronto para concretar el volumen total de producción, especialmente teniendo en cuenta la reciente incorporación de las nuevas variedades.
En cualquier caso, conviene recordar que no todo el producto puede comercializarse bajo la IGP Melocotón de Cieza, ya que sólo se certifica aquel que cumple estrictamente con los parámetros de calidad establecidos, tanto en términos de contenido en azúcares (grados Brix), acidez —medida, entre otros, por el ácido málico— y calibre.
En campañas anteriores, el porcentaje de producto certificado se ha situado en torno al 30% de las variedades amparadas. De cara a este ejercicio, y pese a la falta de referencias con el nuevo escenario varietal, se estima que podría alcanzarse aproximadamente el 50% en este primer año.
A medio plazo, el objetivo es avanzar progresivamente hacia una mayor proporción de producto certificado, en línea con el potencial productivo y cualitativo de las variedades actualmente incluidas.
MF. ¿Se está pagando realmente la calidad que certifica la IGP o sigue habiendo una brecha entre valor y precio?
MR. Se empieza a reconocer esa calidad, aunque todavía existe margen de mejora. En los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia, se ha producido un cambio en los hábitos de consumo, con una mayor predisposición hacia productos de calidad.
En este contexto, el consumidor está cada vez más dispuesto a pagar un diferencial por un producto que le ofrece garantías, aunque esa retribución aún no alcanza el nivel deseable para el sector.
No obstante, se trata de un proceso progresivo.
MF. ¿Qué estrategia de promoción están desarrollando de cara a esta campaña?
MR. La estrategia se centra principalmente en el ámbito digital, con una presencia activa en redes sociales, que se han convertido en una herramienta clave para llegar al consumidor.
De forma complementaria, se desarrollan acciones de proximidad, como actos de presentación en la Región de Murcia, así como campañas en televisión regional, en canales como La 7. A ello se suman iniciativas de visibilidad a nivel nacional, como la rotulación de vehículos que recorren distintos puntos de España.
En cualquier caso, se trata de una estrategia que se está construyendo de manera progresiva, adaptada a los recursos disponibles, con el objetivo de reforzar el posicionamiento de la IGP Melocotón de Cieza y aumentar su reconocimiento entre los consumidores.
MF. Si mañana desapareciera la IGP, ¿qué consecuencias tendría para el sector en Cieza? ¿Qué papel juega actualmente en una producción tan arraigada como el melocotón?
MR. La IGP Melocotón de Cieza desempeña un papel fundamental como generador de valor añadido y como elemento vertebrador del sector. Su desaparición supondría, previsiblemente, una pérdida de diferenciación en el mercado y una merma en la capacidad de valorización del producto.
Además, la IGP actúa como motor de innovación, impulsando la investigación y la introducción de nuevas variedades de melocotón amarillo adaptadas a las actuales condiciones de cultivo y a las demandas del mercado.
Cabe recordar que, durante años, el melocotón amarillo llegó a perder peso en la zona debido a su baja rentabilidad, con una parte importante de la producción destinada a industria. Sin embargo, el desarrollo de la IGP y la apuesta por nuevas variedades han contribuido a revertir esta tendencia, favoreciendo una recuperación progresiva del cultivo en Cieza.
En este sentido, el efecto tractor de la IGP va más allá del producto certificado, ya que impulsa el conjunto del sector, fomentando nuevas plantaciones, dinamizando la investigación y reforzando el posicionamiento del melocotón amarillo tanto a nivel económico como de reconocimiento en el mercado.
MF. ¿Se muestra optimista de cara a esta campaña?
MR. Sí, claramente. Este año se han dado unas condiciones climáticas muy favorables, con un invierno que ha permitido acumular suficientes horas frío y una primavera estable, sin grandes oscilaciones térmicas.
Esto ha favorecido un buen comportamiento de todas las variedades, incluidas aquellas más sensibles a la falta de frío en campañas anteriores. En campo, la evolución es muy positiva: la arboleda presenta un excelente estado y la fruta está desarrollando buen calibre y calidad.
Si no se producen incidencias en las próximas semanas, todo apunta a que podríamos estar ante una de las mejores campañas de los últimos años.
Las primeras recolecciones de melocotón amparado por la IGP Melocotón de Cieza están previstas para comienzos de junio.
Accede a la entrevista en la página 12 de Murcia Fruits.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.










