Entrevista al director nacional del Comité de la Oferta de Frutas y Verduras de Alcampo, Javier Bardés

Javier Bardés explica que crecen los productos asociados a la alimentación saludable. / Alcampo
Alba Campos. Redacción.
Alcampo mantiene una evolución positiva en su sección de frescos en un ejercicio marcado por la inflación, los cambios en los hábitos de consumo y las nuevas exigencias normativas. Así lo asegura Javier Bardés, director nacional del Comité de la Oferta de Frutas y Verduras de la compañía, quien destaca que la categoría hortofrutícola “está resistiendo bien y mantiene una evolución sólida”. Respecto al consumo, explica que “el cliente busca productos que le faciliten la vida, pero que al mismo tiempo mantengan la frescura, la calidad y un perfil saludable”, y subraya que conceptos como sabor, sostenibilidad y residuo cero “siguen siendo fundamentales y cada vez tienen más peso en las decisiones finales de compra”.
Valencia Fruits. ¿Cómo valora Alcampo esta temporada de la sección de frescos?
Javier Bardés. Este año está siendo favorable para la sección de frescos, que está mostrando un buen comportamiento incluso en un contexto marcado por diferentes factores económicos y geopolíticos. Hasta el momento, la categoría está resistiendo bien y mantiene una evolución sólida.
En el caso concreto de frutas y verduras, la climatología ha acompañado más que en años anteriores, lo que ha favorecido la disponibilidad y la calidad del producto. Para Alcampo, los frescos son una sección clave, muy vinculada a la calidad, al origen y a la confianza que queremos ofrecer cada día a nuestros clientes.
VF. ¿En qué medida la coyuntura económica actual ha afectado al sector?
JB. Fundamentalmente, la coyuntura económica se ha traducido en inflación. Aunque esta se ha moderado respecto a otros momentos, sigue teniendo impacto en determinados productos y en distintas fases de la cadena, desde el origen hasta la distribución.
VF. ¿Cuáles son los retos a los que han tenido que hacer frente este último año?
JB. Uno de los principales retos ha estado relacionado con el precio. El incremento de determinados costes en origen nos ha llevado a trabajar para contener, en la medida de lo posible, su impacto en el cliente, buscando eficiencias y ajustando procesos sin renunciar a la calidad del producto.
Otro reto importante ha sido mantener la apuesta por el producto nacional durante el mayor tiempo posible. Siempre que la campaña y la disponibilidad lo permiten, priorizamos el producto de origen nacional, tanto por calidad como por cercanía y por nuestro compromiso con el tejido productivo. La importación forma parte del funcionamiento habitual del mercado en determinados momentos, pero tratamos de recurrir a ella sólo cuando es necesario.
También hemos tenido que seguir adaptándonos a nuevas exigencias normativas, especialmente en materia de desperdicio alimentario. Alcampo ya venía trabajando de forma muy avanzada en este ámbito, por lo que los cambios han supuesto más bien ajustes y refuerzos sobre una línea de trabajo ya muy consolidada.
VF. Respecto al consumo, ¿qué formatos o presentaciones tienen más potencial de crecimiento?
JB. Seguimos viendo una tendencia muy parecida a la del año pasado. Tienen mucho potencial los formatos más pequeños, adaptados a hogares con menos miembros o a consumos más puntuales, así como los productos listos para consumir.
También crecen aquellas referencias asociadas a una alimentación saludable y a nuevos hábitos de consumo. Productos como el aguacate, el jengibre u otros alimentos percibidos como beneficiosos para la salud siguen generando interés entre los clientes.
“La conveniencia ya no se entiende sólo como rapidez, sino también como capacidad de adaptarse mejor a los hábitos reales de los clientes”
VF. ¿Cómo influye la conveniencia, el “ready to eat” o el “snack saludable” en las decisiones de compra?
JB. Influye cada vez más. El cliente busca soluciones que le faciliten la vida, especialmente en aquellas compras más cotidianas o vinculadas a momentos de consumo rápidos. Quiere productos que sean fáciles de preparar o consumir, pero que al mismo tiempo mantengan la frescura, la calidad y un perfil saludable.
La conveniencia ya no se entiende sólo como rapidez, sino también como capacidad de adaptarse mejor a los hábitos reales de los clientes.
VF. ¿Cree que el consumidor joven se está alejando del consumo tradicional de fruta fresca?
JB. No necesariamente. Es cierto que los hábitos de consumo están cambiando, pero también contamos con una ventaja importante: las generaciones jóvenes muestran un interés creciente por la alimentación saludable, y la fruta encaja muy bien en esa tendencia.
El reto está en saber conectar con ellos. Hay que comunicar de una forma más adaptada a sus códigos, ofrecer formatos cómodos, presentaciones atractivas y propuestas que respondan a sus gustos y preferencias.
VF. ¿Qué margen de crecimiento ve en productos premium o diferenciados?
JB. Hay un perfil de consumidor que busca referencias especiales, ya sea por sabor, origen, variedad, calidad o experiencia de consumo. En frescos, la diferenciación sigue siendo un valor importante.
Al mismo tiempo, el concepto de producto diferenciado está evolucionando. Cada vez pesa más que ese producto tenga también atributos vinculados a la sostenibilidad, al cuidado del entorno, al bienestar o al aprovechamiento alimentario. Las nuevas generaciones están especialmente sensibilizadas con estas cuestiones, y eso también condiciona la forma en la que se percibe el valor de un producto.
VF. ¿Qué importancia tienen hoy conceptos como sabor, sostenibilidad o residuo cero?
JB. Llevan ya varios años siendo conceptos muy importantes para el consumidor, pero siguen ganando relevancia y cada vez tienen más peso en las decisiones finales de compra.
VF. ¿Hasta qué punto el consumidor está dispuesto a pagar más por un producto sostenible?
JB. El consumidor valora cada vez más la sostenibilidad, aunque el precio sigue siendo un factor muy importante en la decisión de compra. La disposición a pagar algo más depende mucho del tipo de producto, del momento de consumo y de la necesidad concreta del cliente.
En cualquier caso, lo relevante es que los productos sostenibles sean cada vez más accesibles. Hemos visto una evolución clara, por ejemplo, en frutas y verduras ecológicas: hace años, la diferencia de precio respecto al producto convencional podía ser mucho más elevada, con un coste cercano al 50%, mientras que ahora se ha reducido de forma significativa, hasta situarse en torno al 10%.
VF. ¿Qué objetivos se plantea Alcampo para este año?
JB. Nuestros objetivos están muy bien resumidos en la visión de la compañía: “Comer bien y vivir mejor, cuidando el planeta”. En frescos, esto significa ofrecer productos variados, de calidad, saludables y adaptados a las necesidades de nuestros clientes, pero hacerlo de una forma responsable.
Acceso a la entrevista en la página 18 del dossier Supermercados y Grandes Superficies en el ejemplar de Valencia Fruits.
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